Los beneficios de aprender idiomas extranjeros podrían incluir retrasar la demencia senil
El mes pasado, The Economist publicó un artículo sobre los beneficios cognitivos de ser plurilingüe. Estos beneficios se han estudiado a menudo, y supuestamente uno de ellos es retrasar el inicio de la demencia senil aproximadamente cuatro años. Algunos de estos estudios, sin embargo, son difíciles de replicar, lo cual plantea dudas sobre la robustez de sus conclusiones.
Aunque aprender un nuevo idioma puede ser beneficioso en cualquier caso para el cerebro, en particular a la hora de mitigar el declive cognitivo asociado a la edad, las ventajas más significativas se observan en individuos que tienen una fluidez cercana a la de los hablantes nativos, y que usan múltiples idiomas con frecuencia. Algunos estudios indican que los intérpretes profesionales disfrutan de un control cognitivo superior.
El impacto de la exposición a múltiples idiomas sobre el desarrollo cognitivo parece ser mayor en niños pequeños y en adultos de mayor edad, y los niños bilingües disfrutan de las ventajas tempranas de dicha exposición. En último término, la capacidad de comunicarse superando la barrera del lenguaje sigue siendo una razón de peso para aprender nuevos idiomas, con independencia del punto de pa