Musk cambia el rumbo de Tesla, orientando la compañía hacia los robots producidos en masa y alejándola de la fabricación de coches
Tesla, que llegó a ser el líder indiscutible en vehículos eléctricos (VE), está llevando a cabo una profunda transformación, en un momento en que su línea principal de negocio, la automoción, se enfrenta a una creciente competencia y a una disminución de las ventas. En 2025, las ventas de VE de Tesla cayeron un 9 %, una cifra récord, bajo presión de los fabricantes chinos y del fin de las bonificaciones fiscales en EE. UU.
El pasado miércoles, el director ejecutivo Elon Musk presentó un plan según el cual el modelo S y el modelo X serían descontinuados, para centrarse en la producción en masa del robot Optimus. Musk prevé que Optimus transforme la sociedad, desde las tareas del hogar a las intervenciones médicas avanzadas, y asegura que podría eliminar la pobreza y convertir el trabajo humano en algo opcional.
Los expertos advierten, sin embargo, que el mercado de los robots humanoides está saturado de competidores, incluyendo a Boston Dynamics y Hyundai, y que la penetración generalizada de este tipo de robots no llegará, como mínimo, hasta dentro de una década. Los detractores de Musk lo acusan de distraerse y de hacer promesas que no puede cumplir, haciendo notar plazos incumplido