¿Puede la energía solar espacial asegurar la independencia energética de Europa?
La energía solar espacial (ESE), una vez confinada a la ciencia ficción, es ahora considerada seriamente como una posible solución a los desafíos energéticos y climáticos globales. La ESE funcionaría mediante satélites situados en órbita alta, que recogerían de forma constante la luz solar y la enviarían a la Tierra, proporcionando energía fiable y limpia con independencia de la meteorología o del momento del día.
Diversos estudios recientes sugieren que, para 2050, la ESE podría reducir en gran medida la dependencia europea de las renovables terrestres. Pero, a pesar de su potencial, la ESE se enfrenta a grandes obstáculos: un alto coste de desarrollo y de puesta en órbita, la necesidad de disponer de tecnología solar fiable y el desafío de mantener los satélites en el espacio.
Los avances en el diseño de cohetes reutilizables y de satélites modulares, sin embargo, hacen más factible la idea. También se están investigando medidas de seguridad para que los rayos de energía sean inocuos. Algunos expertos creen que, durante las próximas décadas, y con una inversión continuada, la ESE podría convertirse en una parte clave de la combinación de energía limpia tanto de Europa como del mund