Múltiples estudios muestran cómo emerge el despotismo entre los humanos y los animales
Un artículo publicado por la BBC el 23 de enero muestra sorprendentes paralelismos entre las sociedades despóticas humanas y las animales. Primero, el artículo comenta un famoso estudio llevado a cabo por el ecólogo británico Peter Crowcroft en los años cincuenta, en el que se documentaba el reinado tiránico de un ratón llamado Bill. Crowcroft observó cómo la dominancia y la agresión del ratón evocaban el comportamiento de los dictadores humanos.
El trabajo de Crowcroft inspiró otros estudios, que descubrieron que los ratones formaban rápidamente jerarquías de dominancia, en las cuales los animales más agresivos con frecuencia ascendían al poder. Los estudios determinaron además que el despotismo es también común entre los babuinos, las hormigas, las mangostas y otros animales. Estas sociedades animales a menudo incluyen individuos que monopolizan los recursos y la reproducción.
No todas las sociedades animales, sin embargo, están controladas por tiranos. Los monos muriqui del norte de Brasil, por ejemplo, viven en una sociedad pacífica e igualitaria donde la paciencia y la cooperación son la norma. Los estudios destacan tanto los peligros como las potenciales alternativas al despoti