Los ataques de EE. UU. e Israel sobre Irán tienen fuertes repercusiones en los mercados energéticos mundiales
Históricamente, la política exterior estadounidense la determinaba el petróleo de Oriente Medio. Pero, incluso después de alcanzar la independencia energética, EE. UU. sigue estando profundamente involucrado con la región. Aunque los representantes estadounidenses utilizan la menor dependencia del petróleo del golfo Pérsico como manera de justificar sus decisiones militares, el precio de la gasolina ha aumentado tras el ataque a Irán, lo cual demuestra la volatilidad del mercado.
La guerra con Irán ha hecho disparar el precio del petróleo. El conflicto ha supuesto el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, el conducto por el que circula aproximadamente el 20 % del petróleo y del gas natural licuado del mundo. Los yacimientos petrolíferos de los países de Oriente Medio han reducido su producción a medida que se llenaban sus almacenes. Qatar, uno de los principales proveedores de gas natural, también ha dejado de exportar.
La repentina escasez energética ha tenido fuertes repercusiones en las economías del mundo, y Rusia se perfila como el gran beneficiado por la crisis. El martes, Washington otorgó una exención de 30 días que permitirá a India comprar crudo ruso. Es más, algunos miembr