Los planes iniciales de provocar una rebelión en Irán tras el bombardeo no se han materializado
Al inicio de la campaña militar estadounidense-israelí contra Irán, los servicios de inteligencia israelíes elaboraron un plan para provocar una revolución en Irán que pudiera derrocar el régimen. A los dirigentes de EE. UU. e Israel los convenció la idea de que hacer caer a los líderes del régimen iraní podría provocar una revuelta en masa. El presidente Trump incluso urgió a los iraníes a hacerse con el control del Gobierno tras los bombardeos.
Por ahora no se ha producido ningún alzamiento. Los análisis de inteligencia indican que el régimen teocrático iraní, aunque debilitado, sigue control