Moscú y Washington se unen en apoyo a Orbán de cara a las elecciones generales
Unos días antes de la celebración de elecciones generales en Hungría, el vicepresidente de EE. UU., J.D. Vance, viajó a Budapest para apoyar al primer ministro Viktor Orbán, cuyo partido Fidesz va por detrás en la mayoría de los sondeos. Durante una conferencia de prensa, Vance insistió en que Orbán ganaría, calificándolo como modelo de hombre de Estado para movimientos nacionalistas.
La visita pone de manifiesto las implicaciones globales de estas elecciones. Tanto la Administración Trump como Rusia consideran a Orbán un baluarte contra la influencia y la política liberal de la UE. La Administración Trump espera replicar su supuesto éxito en las elecciones de Argentina, mientras que Moscú apoya abiertamente a Orbán con declaraciones públicas y apoyo energético.
Viktor Orbán ha dominado la política húngara durante más de una década. Orbán y su partido, sin embargo, se enfrentan a un creciente descontento y a una oposición al alza, encabezada por Peter Magyar, un antiguo aliado de Orbán. Magyar, que es miembro del Parlamento Europeo, ha estado evitando cuidadosamente el contacto abierto con Bruselas, para contrarrestar las acusaciones de Orbán de que es una marioneta de la UE.