A pesar de otras calamidades en el mundo, EE. UU. sigue presionando para llegar a un acuerdo sobre Groenlandia
Las negociaciones confidenciales que se están llevando a cabo entre Estados Unidos, Groenlandia y Dinamarca se han intensificado, entre la inquietud sobre las ambiciones estadounidenses en el Ártico. Las conversaciones se han centrado en disipar la amenaza de una ocupación militar estadounidense. EE. UU. pretende ampliar su presencia militar en Groenlandia de forma indefinida, y exige tener poder de veto sobre futuros acuerdos de inversión.
Aunque el objetivo es supuestamente contrarrestar la influencia rusa o china, los representantes groenlandeses temen que las demandas estadounidenses puedan poner en peligro la autonomía y la soberanía de la isla durante muchas generaciones. A pesar de haber obtenido una mayor autonomía de Dinamarca en las últimas décadas, Groenlandia sigue dependiendo de Dinamarca en relación a los asuntos exteriores, lo cual complica la dinámica de las negociaciones.
EE. UU. también tiene interés en acceder a los abundantes recursos naturales de Groenlandia, incluyendo el petróleo y los minerales de tierras raras. Los dirigentes groenlandeses insisten en mantener sus estrictas regulaciones medioambientales, y son recelosos de la presión que EE. UU. está ejercien