¿Será este el comienzo de una hermosa amistad?
Donald Trump y el nuevo presidente mexicano, López Obrador, están intentando comenzar sus relaciones con buen pie. O al menos, están intentando guardar las apariencias ante los medios de comunicación. Recordemos que con el presidente de Estados Unidos nunca se sabe. Un día lanza cumplidos al líder de China delante de las cámaras de televisión y a la semana siguiente lo arrastra por el fango a través de Twitter. Muchos de ustedes recordarán, por ejemplo, los insultos que Trump dedicaba al dictador norcoreano al comienzo de su mandato. Hoy en día, ambos viven un idilio envidiable. En cualquier caso, tanto el presidente mexicano como el estadounidense se están dando una oportunidad. Sobre todo después de las fricciones diplomáticas que protagonizaron Trump y el anterior mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, con respecto a la hipotética construcción del muro en la frontera entre Estados Unidos y México.
La abstención se impone en Venezuela
Parafraseando el famoso lema de Julio César que dice "Divide y vencerás", pareciera que los regímenes autoritarios, ya sean de izquierdas o de derechas, han hecho suya una máxima algo distinta: "Agota y vencerás". Se trataría de desmotivar al enemigo. Desmoralizarlo. Eliminar cualquier vestigio de esperanza. A base de puro desgaste, hacerle entender al adversario que no hay nada que pueda hacer para desbancar al amo situado en el poder. Muchas novelas distópicas, la más célebre de ellas "1984" de George Orwell, han abordado este espinoso asunto que se podría resumir en lo siguiente: cuando los ciudadanos avasallados finalmente entienden que no tiene ningún sentido oponer resistencia, el poder absoluto se ha consumado y tiene vía libre para imponer su dominio en todos los ámbitos de la sociedad.
Esto es precisamente lo que ha hecho durante décadas la dictadura cubana. Hoy en día la disidencia en aquella isla es insignificante, puesto que los extenuados ciudadanos han entendido que es mejor dedicar sus esfuerzos a la simple manutención diaria, en lugar de malgastar las energías en una lucha condenada al fracaso. Algo muy parecido está sucediendo hoy en día en Venezuela, donde las auto
Los chalecos amarillos consiguen doblegar a Emmanuel Macron
La sociedad francesa siempre ha destacado por su carácter insumiso y rebelde. No conforme con haber sido la cuna de una revolución cuyo importante legado sacudió las bases de todo Occidente, el país galo ha continuado dando muestras de su inconformismo a lo largo de los últimos dos siglos. Ya nos hemos acostumbrado a las imágenes de protestas, manifestaciones, marchas y huelgas que suelen paralizar a gran parte del territorio francés. Sin embargo, hacía mucho tiempo que no se recordaban unas protestas de tal magnitud como las que desde hace algo más de un mes afectan a todo el país, y principalmente a su capital. Quizá la última vez que una masa iracunda logró poner contra las cuerdas al gobierno francés fue durante las ya legendarias jornadas de mayo del '68.
No obstante, el autoproclamado movimiento de "los chalecos amarillos" guarda algunas diferencias importantes con aquellas protestas de hace exactamente medio siglo. En contraposición con la amplia agrupación estudiantil y obrera que protagonizó el '68 —cuyos líderes eran conocidos por todos— los chalecos amarillos son un movimiento no jerarquizado y horizontal. Es por ello que el presidente Emmanuel Macron lo ha tenido bastan
Poca ambición en la Cumbre del Clima de Katowice
Muchos temían que la última cumbre del clima, organizada por la ONU durante dos largas y extenuantes semanas en la ciudad polaca de Katowice, se revelara un sonoro fracaso. Aquello no ha ocurrido, aunque por muy poco. Los acuerdos firmados el pasado domingo han estado muy lejos de lo esperado. Y ha sido así porque, tal como se preveía, países muy importantes como Estados Unidos, Arabia Saudí, Rusia, Brasil y China han mostrado, si no un completo desinterés hacia los peligros relacionados con el cambio climático, sí al menos un evidente escepticismo. El problema de este tipo de reuniones es que todos los acuerdos deben ser aprobados por unanimidad, algo muy difícil de llevar a cabo cuando casi 200 países se sientan a negociar en una misma mesa. Y, como es fácil de imaginar, todo se complica aún más si el país que aún ejerce el liderazgo mundial —Estados Unidos— se muestra pasivo ante la gravedad de la situación. De modo que los representantes de los países convocados no han tenido más remedio que llegar a un acuerdo de mínimos.
El texto final, por tanto, ha sido catalogado por la mayoría de los expertos como "decepcionante" y "poco ambicioso". El objetivo era llegar a un consenso en
Las armas se transforman en arte en el centro de Bogotá
Uno de los aforismos más célebres del filósofo Friedrich Nietzsche reza lo siguiente: "Tenemos arte para no morir de la verdad". Es un pensamiento que también podríamos relacionar con otra famosa frase, esta vez del poeta T. S. Eliot: "El ser humano no puede soportar demasiada realidad". De allí, la enorme importancia del arte, no sólo como vía de escape, sino también como medio para transfigurar la cruda "realidad" a través de su embellecimiento, con el fin de que el espectador se aleje, al menos momentáneamente, de las angustias terrenales.
La artista colombiana Doris Salcedo pareciera haberse propuesto seguir el lema de Nietzsche como si de una brújula se tratara. No sólo ha interpretado el aforismo del filósofo alemán en su sentido simbólico, sino también en el estrictamente literal. La exposición "Fragmentos" , la cual se exhibe en un espacio museístico situado en el corazón del hermoso centro histórico de Bogotá, presenta una propuesta bastante original, y al mismo tiempo muy emotiva. El suelo sobre el que los visitantes deambulan ha sido fabricado por medio de la fundición de 8.000 armas entregadas por las FARC, la guerrilla que durante medio siglo sembró violencia y dolor en