Una cumbre que no pasará a la historia
Bastante me temo que de continuar Donald Trump mucho más tiempo en el poder, las reuniones internacionales entre los países más poderosos del mundo serán cada vez más irrelevantes. Desde que hace ya dos años el nuevo presidente ocupa el Despacho Oval de la Casa Blanca, Estados Unidos ha ido aislándose progresivamente de la comunidad internacional y cancelando los acuerdos y tratados más elementales. Todas las decisiones que toma Donald Trump parecen ir encaminadas a dinamitar cualquier armonía con los demás países, desde ignorar las consecuencias del cambio climático hasta irrespetar las reglas del juego de los intercambios comerciales. Tomando en cuenta que Estados Unidos es aún, por amplio margen, el país más poderoso del planeta —ya sea en el aspecto militar o el económico—, resulta obvio señalar que cualquier encuentro entre jefes de Estado está condenado al fracaso si desaparece el liderazgo del miembro principal.
Vientos de guerra agitan las aguas del Mar Negro
La tensión entre Moscú y Kiev ha alcanzado la semana pasada sus niveles máximos desde que Rusia se anexionara la península de Crimea en el 2014. A partir de ese momento, una calma tensa ha reinado en la región. Pero este frágil equilibrio podría saltar por los aires tras lo ocurrido el pasado 25 de noviembre. Ese día, tres buques de la flota militar ucraniana fueron interceptados y apresados por los guardacostas rusos en el Mar Negro, en una zona muy próxima a Crimea. Los navíos rusos llegaron a embestir a los buques ucranianos, e incluso hirieron a seis marineros tras abrir fuego en contra de las embarcaciones. Los 24 tripulantes de la flotilla ucraniana se encuentran hasta el día de hoy encarcelados en Moscú.
A raíz de este grave incidente, el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, ha declarado el estado de excepción en las zonas fronterizas con Rusia. Suenan tambores de guerra en toda la región. Kiev acusa a Moscú de "agresión bélica", mientras que Putin se defiende calificando como "provocación" la navegación de los buques ucranianos cerca de las aguas territoriales rusas. La situación se ha agravado a tal punto que Poroshenko se ha visto obligado a solicitar la ayuda de la O
Los nuevos planes del presidente mexicano
Nadie tiene ninguna duda de que a Andrés Manuel López Obrador, el nuevo presidente de México desde el pasado 1 de diciembre, se le presentan enormes retos por delante. Además de lidiar con la violencia ligada al narcotráfico, se verá obligado a hacer difíciles malabares en las relaciones diplomáticas internacionales, en especial con su vecino del norte. Para nadie es un misterio que las masivas caravanas de migrantes centroamericanos que, periódicamente, recorren el territorio mexicano en dirección a la frontera estadounidense dificultan las buenas relaciones entre México y Estados Unidos. A pesar de la escasa peligrosidad que representan estos migrantes —en su gran mayoría familias—, Donald Trump no ha dudado en utilizarlos como munición a la hora de agitar los miedos de su base electoral. Es por ello que López Obrador deberá al menos intentar establecer cierto orden en su territorio. El objetivo sería desarrollar una relación cordial y fructífera con el pendenciero inquilino de la Casa Blanca.
La semana pasada, el nuevo canciller mexicano, Marcelo Ebrard, fue interpelado por un grupo de periodistas. A la pregunta acerca de cuál sería la prioridad de López Obrador apenas asumiera e
La inversión china intensifica la corrupción en Venezuela
Hace décadas China era considerada un "gigante dormido". Pero hace ya años que despertó de su profundo sueño. Con un crecimiento anual del PIB que lleva décadas situándose por encima del 7% —los países del Primer Mundo rara vez alcanzan el 3%—, China ha pasado a convertirse en la segunda potencia económica del planeta, sólo por detrás de Estados Unidos. Las proyecciones estiman que antes del año 2050 China ya se habrá convertido en la primera economía mundial. Este espectacular crecimiento económico ha tenido como consecuencia que Beijing haya querido ampliar su área de influencia en el resto del globo. Gracias a estos planes expansivos, ha logrado absorber una ingente cantidad de recursos de países extranjeros —tales como alimentos y combustibles fósiles— indispensables para abastecer a su industria y a una creciente población. El problema está en que esta estrategia ha tenido como objetivo prioritario aquellos países del mundo en los que la pobreza y la corrupción están más arraigadas. Y por desgracia, China, en muchos casos, ha logrado acentuar aún más los problemas de corrupción allí donde ha puesto el ojo, pues se ha aprovechado de acuerdos económicos fraudulentos con burócrat
Argentina quiere lavar su imagen... lejos de casa
Argentina se encuentra avergonzada. Prácticamente no se habla de otra cosa en los cafés, en los bares, en las casas de cada familia. Es por ello que Argentina, y en especial su federación de fútbol, se ha dado a la tarea de limpiar, aunque sea mínimamente, el buen nombre del país. Y la única manera de lograr ese difícil objetivo es llevando a cabo, de cualquier forma posible, aquel partido de la final que fue suspendido el pasado 24 de noviembre a causa de la violencia descontrolada de los hinchas del River Plate. En cualquier otro lugar, y tras atestiguar las pavorosas imágenes del ataque con piedras al autobús del Boca Juniors, se habría cancelado el partido y otorgado el trofeo a los jugadores del Boca. Aquello habría sido lo más lógico. Ya ha sucedido en más de una ocasión. De hecho, ése fue precisamente el argumento ofrecido por los directivos del Boca. Pero Argentina es Argentina. El país entero —y yo diría que también gran parte del resto del planeta—, quiere ver esa final. Así que hay que jugarla a como dé lugar. No existe otra posibilidad. En caso contrario, además de la decepción que se podría causar a millones de aficionados alrededor del globo, se deterioraría aún más l