Pero vamos a empezar, si les parece, por la declaración del estado de emergencia en Chile…
Chile, en estado de emergencia
¿Qué le pasa a América Latina? La región atraviesa un momento de gran conflictividad política y social. Venezuela padece desde hace años una grave crisis política y económica. En Ecuador, el gobierno se vio obligado, a principios de mes, a declarar el estado de excepción para hacer frente a los disturbios desatados por la subida del precio de la gasolina. Hace unos días, los bolivianos salieron en masa a las calles para denunciar un posible fraude electoral de Evo Morales. Argentina acaba de celebrar elecciones en medio de una gravísima crisis económica. Y en Perú, la decisión del presidente Vizcarra de disolver el parlamento para convocar elecciones ha provocado una grave crisis constitucional. En medio de toda esta convulsión política y social, Chile, el país más desarrollado de América Latina, aparecía como un oasis de estabilidad en la región. Pero nada más lejos de la realidad…
El pasado 18 de octubre, el gobierno chileno decretó una subida del precio de los boletos de metro en la capital, Santiago, desencadenando una oleada masiva de protestas por parte de la ciudadanía. Los estudiantes, a la cabeza de la movilización, reaccionaron ingresando al subterráneo sin pagar. Destroza
Alberto Fernández, nuevo presidente de Argentina
Alberto Fernández será el nuevo presidente de Argentina tras imponerse al actual inquilino de la Casa Rosada, Mauricio Macri, en las elecciones celebradas el pasado 27 de octubre. Fernández obtuvo el 48% de los votos, superando holgadamente el 45% necesario para evitar una segunda vuelta. Mauricio Macri, el presidente saliente, recibió el 40% de los votos, un resultado mejor del que pronosticaban las encuestas, pero insuficiente para mantener viva la batalla por la presidencia. Así las cosas, el 10 de diciembre Alberto Fernández será investido con la banda presidencial y tomará posesión de su nuevo cargo para los próximos cuatro años.
Nada más conocerse los resultados electorales, miles de personas se echaron a la calle para celebrar la victoria de Fernández. Lo hicieron blandiendo banderas albicelestes y entonando cánticos de todo tipo. Como si se tratara de un partido de fútbol. La victoria de Fernández supone el regreso al poder del peronismo, un movimiento político con tintes populistas que promueve la justicia social y la intervención del estado en la economía.
Alberto Fernández es un abogado de 60 años, moderado, pragmático y de verbo tranquilo. Tiene ante sí la titánica tare
Trudeau, cuatro años más
Justin Trudeau continuará cuatro años más al frente del gobierno canadiense. En las elecciones celebradas el pasado 21 de octubre, el Partido Liberal, la formación política que lidera el primer ministro, se impuso al Partido Conservador de Andrew Scheer. La victoria de Trudeau ha sido, sin embargo, agridulce, puesto que el premier ha perdido la mayoría absoluta de la que disfrutaba en la Cámara de los Comunes. Ahora deberá pactar con otros partidos, situados a la izquierda del espectro político, para poder aprobar sus proyectos de ley en el parlamento. En realidad, Trudeau ha salvado el gobierno gracias a la distribución del voto, porque si atendemos al voto popular, comprobamos que el Partido Conservador obtuvo 240.000 votos más que el Partido Liberal.
El desgastepolítico del primer ministro se debe, en parte, a los escándalos que le han salpicado durante la campaña. Sobre todo, la publicación de unas fotos de su juventud en las que aparecía con la cara pintada de negro. Tampoco le ha ayudado que se hicieran públicas las presiones que ejerció sobre la ministra de justicia para que no investigara un caso de corrupción. Otra de las razones que explican la pérdida de apoyo popular de
Culiacán, en manos del narco
Culiacán es la ciudad más habitada y extensa del estado mexicano de Sinaloa. Cuenta con una población de casi un millón de personas. Desde hace décadas, la vida de sus ciudadanos, los negocios y la seguridad se ven afectados por la actividad de las mafias del narcotráfico. La ciudad es la base de operaciones del famoso Cartel de Sinaloa. El mismo que en su día lideró Joaquín “El Chapo” Guzmán, actualmente preso en una cárcel de máxima seguridad de Estados Unidos.
La prueba de hasta qué punto el narco controla Culiacán la vimos el pasado 17 de octubre. Ese día, la capital de Sinaloa se hizo famosa en el mundo entero. Eran casi las cuatro de la tarde cuando las fuerzas del Ejército y de la Guardia Nacional localizaron en un inmueble a uno de los hijos de “El Chapo”, Ovidio, alias “El Ratón”, reclamado por la justicia de Estados Unidos por varios delitos relacionados con el tráfico de drogas. Una treintena de agentes procedieron a arrestarlo y, a los pocos minutos, imágenes del capo detenido empezaron a circular por las redes sociales. Sin embargo, nada hacía presagiar, en ese momento, lo que estaba a punto de ocurrir.
Antes de que pudieran abandonar el inmueble, los efectivos de las
Adiós a Alicia Alonso, una de las grandes divas del ballet clásico
Alicia Alonso, bailarina y coreógrafa cubana, una de las leyendas universales del ballet clásico, falleció el pasado 17 de octubre a los 98 años de edad. Alicia fue una de las trece bailarinas de la historia honradas con el título de prima ballerina assoluta. Su excelsitud está al nivel de otras divas del ballet clásico como la italiana Pierina Legnani, la británica Alicia Markova, y la soviética Natalia Makarova.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, escribió en Twitter que Alicia Alonso deja “un vacío inmenso, pero una herencia inigualable”. Una reflexión que compartimos todos los que amamos el ballet clásico. Alonso pasará a la historia por su magnífica interpretación del personaje de Giselle, la campesina ingenua y romántica protagonista de De l’Allemagne, de Heinrich Heine, una de las obras maestras del ballet blanc. A quien no la haya visto representada, le recomiendo que lo haga. Es una auténtica maravilla: la coreografía, el libreto, la música… Los cubanos suelen decir que Alicia Alonso nació para que Giselle no muriera jamás.
Alicia Alonso estuvo trabajando activamente hasta el último día de su vida. No como bailarina, pero sí como coreógrafa y supervisora del Ballet Na