Pero vamos a empezar, si les parece, por la liberación de Lula…
Estaban a punto de dar las seis de la tarde cuando la multitud empezó a rugir: “¡Olé, olé, Lula libre!”. Las miles de personas congregadas frente a la prisión de Curitiba acababan de vislumbrar la figura del expresidente brasileño, encarcelado desde abril de 2018 por un caso de corrupción. El líder del Partido de los Trabajadores logró salir de prisión gracias a un fallo del Tribunal Supremo, emitido el día anterior, que estableció que un condenado no puede ingresar en la cárcel hasta que haya agotado todos sus recursos judiciales.
El año pasado tuve la suerte de visitar Bogotá, la capital de Colombia, una conurbación de más de siete millones de habitantes. La ciudad se extiende a lo largo de una enorme llanura flanqueada por cerros andinos. Recuerdo que, al visitar la Basílica de Monserrate, uno de los monumentos más icónicos de Bogotá, me quedé perpleja al escuchar el sermón del cura. Una homilía cargada de referencias machistas y homofóbicas, aclamada por cientos de feligreses, que me llevó a pensar que la sociedad bogotana debía de ser socialmente bastante conservadora. Pero nada más lejos de la realidad.
El pasado 27 de octubre, se celebraron elecciones municipales en toda Colombia. Y, en la capital, los bogotanos demostraron que quieren una ciudad abierta, moderna y ecologista. La exsenadora Claudia López, del partido Alianza Verde, ganó, contra todo pronóstico, la alcaldía de Bogotá, convirtiéndose en la primera mujer que accede al cargo. Su victoria ha supuesto un terremoto político en un país acostumbrado a ser gobernado por una élite de hombres blancos y conservadores. “¡Cambiaremos la historia!” proclamó la nueva regidora nada más hacerse público el resultado de las elecciones. La alcaldía de Bogotá
La familia LeBarón es una comunidad de mormones estadounidenses asentada en el norte de México desde 1942. Desde hace casi ochenta años, varias generaciones de la familia han prosperado gracias a una explotación agrícola dedicada a la producción de nueces en Galeana, un municipio situado en el estado norteño de Chihuahua, muy cerca de la frontera con Estados Unidos. Algunos miembros del clan nacieron en México y tienen, por lo tanto, la doble nacionalidad.
El pasado 3 de noviembre, la desgracia y el infortunio cayeron sobre los LeBarón. Todo ocurrió al filo del mediodía. 17 miembros de la familia, tres mujeres y catorce menores, transitaban por una carretera secundaria entre los estados de Sonora y Chihuahua cuando fueron tiroteados por unos desconocidos. Los tres vehículos en los que viajaban fueron acribillados a balazos a plena luz del día. Las tres mujeres del grupo y seis niños murieron al instante, pero otros ocho menores, algunos con heridas graves, lograron sobrevivir.
Uno de los jóvenes que lograron escapar, Devin Blake Langford, de 13 años, se hizo cargo de la situación. Escondió al resto de los pequeños tras la maleza que flanqueaba la carretera y recorrió a pie más de 20
Conocí a Jaume Plensa en Londres, en una tarde lluviosa del mes de junio del año 2008. Nos habíamos citado en un pequeño café de Langham Place para hablar de la escultura que él estaba a punto de inaugurar en la sede de la BBC: una antena de cristal y acero para homenajear a los periodistas muertos cubriendo conflictos. Jaume es una persona afable y accesible, con una honda sensibilidad social, que uno puede percibir a los pocos minutos de estar hablando con él.
Sus creaciones están dispersas por todo el mundo, ocupando lugares emblemáticos en ciudades como Chicago, Londres y Nueva York. Un ejemplo entre muchos: la Crown Fountain, una obra que instaló en 2004 en el Millenium Park de Chicago. Se trata de una composición integrada por dos torres de vidrio, de 15 metros de altura cada una, situadas en los extremos de un espejo de agua. Las torres son a la vez fuentes de agua y pantallas en las que se reflejan aleatoriamente los rostros de los transeúntes. Una de las cosas que me gustan de este monumento es que entronca con la cultura popular de Chicago, al proyectar al mundo la imagen de sus ciudadanos. Además, tiene una función social, porque es también un parque público donde los lug
El pasado 4 de noviembre, como cada mañana, Riccardo Ehrman se asomó al balcón de su casa, situada en el barrio madrileño de La Latina. Miró, inspirado, el cielo azul, regó las plantas y se dejó inundar por la luz del alba. Pero ese no era un día cualquiera. Riccardo estaba de aniversario y acababa de cumplir 90 años. Era perfectamente consciente de que su teléfono empezaría a sonar en breve. Pero no para recibir felicitaciones, sino para recoger solicitudes de entrevistas periodísticas. Lo de siempre. El aniversario que de verdad ha marcado la vida de Riccardo cae unos días después, el 9 de noviembre. El día en que, en 1989, cayó el muro de Berlín. El día en que el telón de acero se vino abajo para siempre.
Riccardo Ehrman es un periodista italiano jubilado. Durante décadas trabajó como corresponsal para la agencia ANSA. Aquel 9 de noviembre, Riccardo se desempeñaba como corresponsal en Berlín Este y una jugada del destino le situó en el momento y en el lugar donde iba a producirse uno de los acontecimientos más decisivos del siglo XX. Las autoridades de la RDA habían convocado una rueda de prensa para anunciar el levantamiento de algunas restricciones para viajar a la RFA. Se supo