Pero vamos a empezar, si les parece, por la histórica jornada electoral que vivieron los británicos…
Para alguien como Boris Johnson, que de pequeño aspiraba a ser rey del mundo, la contundente victoria electoral del jueves pasado es, probablemente, lo más parecido a un sueño cumplido. Será el primer ministro británico más poderoso en años. Y lo logró en los comicios más trascendentes que el Reino Unido haya vivido en décadas.
En medio del convulso panorama que caracteriza hoy a varios países latinoamericanos, el cambio de mando transparente y ordenado que tuvo lugar la semana pasada en Argentina dejó un buen sabor de boca. Se trató de una ocasión histórica pues, apenas unos meses atrás, se había llegado a dudar de si el presidente saliente, Mauricio Macri, iba a poder entregar el poder en tiempo y forma, o si se iba a ver forzado a dejar el cargo antes de lo previsto.
En un país sacudido por una feroz crisis, la economía será el principal desafío del nuevo presidente, el ex jefe de gabinete Alberto Fernández. De la mano de este abogado de 60 años, el kirchnerismo, que gobernó desde 2003 hasta 2015, vuelve al poder en Argentina. Fernández tiene la titánica tarea de reflotar una situación calamitosa, pesada herencia de la administración del ahora expresidente Macri, un conservador que llegó tal vez con buenas intenciones, pero cuya receta para ordenar la casa falló de manera estrepitosa.
Fernández deberá delinear y ejecutar un plan para sortear los mayores obstáculos que enfrenta el país: pobreza del 40%, inflación del 55% y una deuda externa que roza el 90% del Producto Interior Bruto. He ahí una de las cl
Nelson Mandela dijo alguna vez que la educación era el arma más poderosa para cambiar el mundo. Y a juzgar por el último informe PISA sobre el estado de la educación a nivel global, América Latina está cada vez más desguarnecida en este ámbito.
Seiscientos mil alumnos de 15 y 16 años de 79 sistemas educativos del mundo participaron en 2018 en un examen para medir sus habilidades en comprensión lectora, ciencias y matemáticas. La OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el llamado “club de los países más ricos del mundo”, realiza cada tres años este estudio, conocido como el Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA, por su sigla en inglés).
En el informe, divulgado a comienzos de diciembre, América Latina no sale bien parada. De la región, fueron evaluados estudiantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay. Todos obtuvieron un puntaje inferior a la media de los países de la OCDE, una organización de la que Chile y México son parte. En promedio, nuestros alumnos tienen tres años de retraso en comparación con los países más desarrollados.
Chile lidera la clasificación lati
Finlandia no suele llegar a las portadas de los principales medios del mundo, pero lo ocurrido la semana pasada en Helsinki lo amerita. Es que no todos los días un país pasa a ser gobernado por alguien menor de 35 años. Sin embargo, es exactamente lo que ocurrió en este país nórdico.
Sanna Marin, que apenas cumplió 34 años el mes pasado, es la nueva encargada de liderar la coalición gobernante, de centro-izquierda. Llega al poder tras la renuncia de Antti Rinne, quien dejó el cargo por su desafortunado manejo de una huelga de los trabajadores postales. Marin integraba el anterior gobierno como ministra de Transporte y Comunicaciones y fue elegida por escaso margen por otros legisladores de su formación política, el Partido Socialdemócrata. El primer objetivo de la nueva mandataria será sortear la crisis política que este año agitó al país.
En política desde hace años, Marin obtuvo su primer cargo electivo a los 27 y llegó al Parlamento en 2015. Está casada y tiene una hija que está por cumplir 2 años. Cuando le preguntaron cómo se sentía al saberse la gobernante más joven del mundo, fiel a su estilo, dijo que no pensaba en su edad ni en su género. Toda una declaración de principios
La polémica estaba servida el pasado 4 de diciembre, cuando el artista italiano Maurizio Cattelan expuso una banana pegada a la pared con cinta adhesiva gris en la feria Art Basel Miami Beach, uno de los más importantes eventos de arte contemporáneo del mundo. La obra — titulada “Comedian” — alcanzó un valor de entre 120.000 y 150.000 dólares. Tres los compradores: dos coleccionistas y un museo.
¿Realmente se pagaron tales cantidades por una banana con cinta? Sí y no. Los nuevos propietarios de la obra compraron, dicen los entendidos del extravagante mundo del arte contemporáneo, un concepto, la idea de este producto, adquirido en un simple supermercado de Miami. Se llevaron además un certificado de autenticidad del artista e instrucciones para la instalación y el cuidado de la obra.
Si todo esto les parece llamativo, es probable que no sean los únicos. Pero hay más. El 7 de diciembre por la tarde, el artista David Datuna decidió hacer una performance. Tomó la banana y se la comió mientras el público lo grababa y le tomaba fotos. Datuna dijo ser un gran admirador del trabajo de Cattelan y afirmó que le encantaba la instalación.
Verdadera sensación de la feria, la obra fue reemplaz