Raúl Castro tenía veintiocho años y ejercía ya de comandante al frente de una columna de guerrilleros cuando triunfó la revolución cubana, en 1959. Ya camino de cumplirse el primer cuarto del siglo XXI, el pasado fin de semana, Raúl ha abandonado el liderazgo del Partido Comunista de Cuba. Solamente el inevitable factor de la edad, como ocurrió con su hermano Fidel, ha conseguido apartarlo de las estructuras de poder. Ahora, con la marcha del menor de los Castro, en el octavo congreso de la formación política, se escribe el punto final de un ciclo histórico: aquella generación de combatientes que impuso por las armas el sistema castrista ha desaparecido ya de los órganos de gobierno de la isla.
Una nueva hornada de dirigentes deberá enfrentarse ahora a la peor crisis que han conocido los cubanos en las últimas décadas, comparable a las penurias sufridas tras la caída del muro de Berlín y
Perú va a conmemorar, el 28 de julio de este año, el bicentenario de su independencia. En esa misma fecha asumirá el cargo el próximo presidente del país. La gran mayoría de la población, sin embargo, tendrá poco que celebrar en el inicio de ese nuevo mandato. En la primera vuelta de las elecciones, el pasado 11 de abril, la mayoría de los votantes del país no ha escogido a ninguno de los dos candidatos que van a disputarse la victoria definitiva en la segunda vuelta de los comicios, el próximo 6 de junio. Pedro Castillo, con menos del 20% de los sufragios, y Keiko Fujimori, con menos del 15%, representan posiciones opuestas en el arco político peruano. Una insólita fragmentación del electorado —dividido entre numerosos partidos, sin un claro favorito— ha permitido que ambos vayan a rivalizar por la presidencia del país, a pesar del reducido apoyo conseguido en la primera votación.
Pedro
De todas las iniciativas que ha emprendido el presidente de los Estados Unidos Joe Biden desde que asumió el cargo, el pasado 20 de enero, ninguna me parece más trascendental —para su país y para el resto del mundo— que la reforma fiscal planteada para evitar que las grandes compañías eludan el pago de impuestos. En primer lugar, la Casa Blanca ha propuesto elevar siete puntos, hasta el 28%, el gravamen sobre los beneficios de las empresas: una subida importante respecto al bajo tipo impositivo fijado por Donald Trump, pero aún alejada del 35% vigente bajo el mandato del anterior presidente demócrata, Barack Obama.
Lo más relevante del plan fiscal de Biden, sin embargo, no radica tanto en ese nivel de tributación, sino en el ambicioso proyecto —prácticamente revolucionario— para que las corporaciones multinacionales dejen de desviar ganancias estratosféricas hacia estados con sistemas fis
Estados Unidos ha permanecido más tiempo combatiendo en Afganistán que en la primera y segunda guerras mundiales, sumadas a la invasión de Vietnam. Las tropas estadounidenses van a abandonar definitivamente este año el país después de dos larguísimas décadas de conflicto. El repliegue se completaría antes del próximo 11 de septiembre, una fecha simbólica, ya que el mundo recuerda muy bien cuándo comenzó la invasión, precisamente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Lo que nadie parece tener demasiado claro es para qué han servido veinte años de contienda brutal. Esta incerteza solamente puede revelar una verdad: Washington ha terminado perdiendo su guerra más larga del último siglo.
Cuando las televisiones de los cinco continentes emitían en directo el derribo terrorista de las Torres Gemelas de Nueva York, los talibanes llevaban cinco años al frente del poder en Afganistán. L
Acaban de cumplirse veinte años del estreno de ‘La ciénaga’ y las poderosas cualidades de esta película continúan intactas. El primer largometraje escrito y dirigido por la directora de cine argentina Lucrecia Martel sigue sofocando al espectador, que queda atrapado en la atmósfera asfixiante de cada uno de sus fotogramas. Esta amarga e inquietante anatomía de la decadencia de una familia, y de una sociedad, ha superado el paso del tiempo, y es probable que resista tan vigente como ahora dentro de otras dos décadas.
Martel cartografía los ángulos más oscuros e inaccesibles de la intimidad de dos hogares de su región natal, en el extremo noreste del país. La Ciénaga es un barrio de la ciudad de Salta, pero los lodos más estancados se pudren a las afueras, en ‘La Mandrágora’, una finca rural y una explotación agraria dramáticamente venidas a menos. Dos mujeres sobresalen en el elenco de per