El veredicto hecho público el pasado 20 de abril en la ciudad de Minneapolis, según el cual el jurado ha declarado culpable de homicidio al exagente de policía Derek Chauvin, ha marcado un hito en la historia de Estados Unidos. Y no porque nunca antes se hubiese hallado culpable a algún agente policial estadounidense, sino por la enorme expectación que este juicio había despertado no sólo en el país norteamericano, sino también en el mundo entero. La secuencia de aquellos eternos nueve minutos y 29 segundos en los que el exagente de policía colocó su rodilla sobre el cuello de George Floyd, provocándole una fatal asfixia, dio la vuelta al mundo. Tras este terrible acto de violencia, se generaron en todo el país protestas y estallidos sociales como no se habían visto desde que, en marzo de 1991, el también afroamericano Rodney King fuera apaleado por varios agentes de la policía de Los Ángeles, hecho vergonzoso que también fue captado por una cámara de video.
El júbilo al darse a conocer la sentencia desbordó a las calles, extendiéndose como una gigantesca marea por todo el territorio estadounidense. El presidente Joe Biden se sumó a la satisfacción colectiva, al calificar al vered
Marielle Franco se definía a sí misma como "mujer feminista, negra e hija de la favela". Esta valiente y combativa brasileña fue, además de activista feminista, también socióloga, política y defensora de los derechos humanos. Más en concreto, de los derechos de las mujeres negras de su país. Su principal objetivo era el de propiciar el "empoderamiento" de las mujeres que habitan las favelas. Mujeres que han sufrido, durante demasiado tiempo, la discriminación y la represión por parte de un sistema patriarcal y racista que las castiga por partida triple: por ser mujeres, por ser pobres y por tener un tono de piel más oscuro que el de aquellos que suelen dictar las leyes. Lamentablemente, el 14 de marzo del 2018, cuatro balas disparadas por el revólver de un sicario silenciaron para siempre su voz, la cual para muchos resultaba muy incómoda de escuchar. Hasta el día de hoy no se ha esclarecido el crimen, a pesar de que (o precisamente debido a ello) existen fuertes sospechas de que agentes del Estado estuvieron involucrados en el atentado. En cualquier caso, su voz se ha extinguido, pero no su recuerdo.
La historia de Marielle Franco se ha unido ahora a las de centenares de compatrio
...cruzaremos ahora el Atlántico para centrar nuestra atención en París, pues allí pronto será recibido con todos los honores Gustavo Dudamel. Y es que el director de orquesta venezolano está a punto de iniciar una nueva etapa profesional.
La primera vez que tuve la suerte de ver a Gustavo Dudamel dirigiendo una orquesta sinfónica fue hace ya unos diez años, estando yo de viaje de turismo por Buenos Aires. Ese día, el reconocido director, nacido hace 40 años en la ciudad de Barquisimeto, en Venezuela, se encontraba al frente de la estupenda Orquesta Sinfónica Simón Bolívar. Se trata de una orquesta conformada por jóvenes venezolanos de enorme talento, quienes han cosechado miles de aplausos en incontables salas de concierto de todo el planeta. Durante la primera parte del espectáculo, los asistentes pudimos deleitarnos con la famosísima Quinta Sinfonía de Beethoven, gracias a una interpretación brillante y rigurosa que nada tuvo que envidiar a las actuaciones de las mejores orquestas de París, Londres o Nueva York. Pero lo mejor aún estaba por llegar: ya hacia el final del concierto, los jóvenes músicos se levantaron en repetidas ocasiones de sus asientos para ofrecer al público unas contagiosas piezas de jazz latino, mambo y música tropical. Todos los asistentes nos emocionamos ante aquella inesperada explosión de musicalidad caribeña y pura energía juvenil. Ese día entendí que la fama internacional de Dudamel está
La existencia se mueve por ciclos, creo que eso ya todos lo sabemos. Todo muta, todo cambia, todo fluye. Ya lo dijo el gran Heráclito en la antigua Grecia hace más de dos mil quinientos años. Esto se ve, por ejemplo, en los continuos cambios de ciclos en relación a los centros de poder o de influencia en el plano internacional. A lo largo de las últimas décadas, Estados Unidos prácticamente monopolizó el poder militar y cultural a nivel global. Pero todo parece indicar que esto cambiará en un futuro próximo, pues el centro de poder se irá trasladando paulatinamente al continente asiático, concretamente a China. Y esto también es válido en el ámbito de la cultura. Prestemos atención, por ejemplo, al mundo de la música clásica. Desde hace años, el centro de influencia se ha ido desplazando desde Europa a Latinoamérica. Es en los países latinoamericanos de donde están saliendo la mayoría de las celebridades que están conquistando el interés colectivo, tanto del público como de la crítica especializada. Actualmente, el director de orquesta más solicitado en el mundo es el venezolano Gustavo Dudamel. Y los tenores más celebrados ya no son exclusivamente europeos (recordemos la época dor
A veces tengo la impresión de que el planeta se ha vuelto completamente loco. Puede que sea efecto de la pandemia del coronavirus, que quizás ha generado una especie de histeria colectiva, la cual se extiende a todos los ámbitos del quehacer humano. Incluso al mundo del deporte. Lo ocurrido a lo largo de los últimos diez días en el ambiente futbolístico europeo es tan surrealista que es difícil de explicar. Para empezar, hay que decir que ya hay quienes han titulado este extraño episodio como "la rebelión de los ricos", lo cual da una pista de lo desquiciado de un asunto que ha dado la vuelta al mundo. Les hago un breve resumen: los doce equipos más poderosos y millonarios del fútbol europeo sorprendieron a todos al anunciar, el pasado 18 de abril, la creación de una liga de fútbol paralela a las competiciones europeas y nacionales que tradicionalmente se juegan cada año. En esta nueva "Superliga", que muchos han calificado despectivamente como elitista, sólo tendrían cabida estos doce equipos fijos, más otros tres rotatorios que serían invitados cada año. De esta forma, una docena de clubes legendarios de España, Italia e Inglaterra (entre ellos el Real Madrid, el Barça, la Juvent