Es inevitable: el espectro de Hugo Chávez siempre está presente. Parafraseando un poco al célebre inicio del Manifiesto Comunista de Karl Marx, podríamos decir que "un fantasma recorre Latinoamérica: el fantasma de Chávez". Y es que cada vez que en la región llega al poder un representante de la extrema izquierda se encienden al instante todas las alarmas, pues muchos ven en el gobernante recién electo a una nueva personificación del líder bolivariano, fallecido en el 2013.
A partir del momento en que Pedro Castillo, líder del partido de izquierda radical Perú Libre, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales peruanas, realizadas el pasado 6 de junio, se inició el gran debate. ¿Está Perú dirigiéndose hacia un régimen comunista? La verdad es que varias declaraciones hechas por el candidato izquierdista durante la campaña electoral no ayudan demasiado a apaciguar los ánimos. Ad
Hace ya algunos años, un célebre político español llamado Alfredo Pérez Rubalcaba puso de moda en España la brillante expresión de "gobierno Frankenstein". Este ingenioso apelativo define a aquel tipo de gobierno conformado por extrañas alianzas entre socios que poco o nada tienen que ver entre sí (Rubalcaba se refería en específico al singular pacto de gobierno, suscrito en su país hace ya varios años, entre los socialistas españoles y los independentistas vascos y catalanes). Recordemos que, en la famosa novela de Mary Shelley, el doctor Frankenstein daba vida a un monstruo a partir de retazos de cadáveres muy disímiles entre sí.
Y aunque Rubalcaba estaba pensando concretamente en España, creo que el calificativo de "gobierno Frankenstein" es perfectamente aplicable al nuevo ejecutivo que se ha formado en Israel. Un total de ocho partidos políticos, los cuales cubren una amplísima gama
Una vez superado el traumático proceso de traspaso de poder, efectuado a inicios de este año, entre Donald Trump y Joe Biden, muchos ojos se posaron a continuación sobre Rusia. ¿Cómo serían de ahora en adelante las relaciones entre las dos superpotencias nucleares tras la marcha de Trump de la Casa Blanca? Es cierto que, después de muchas investigaciones, nunca se encontraron pruebas suficientes que acreditaran una colusión entre el Kremlin y la Casa Blanca durante la era trumpista. Sin embargo, creo que es innegable que existía, entre Putin y Trump, una sintonía que levantaba demasiadas suspicacias, sobre todo entre los miembros del partido demócrata.
Estaba claro que todo eso iba a cambiar apenas Biden pusiera un pie en el Despacho Oval como nuevo presidente. Ya desde el inicio de la campaña electoral, el candidato demócrata había anunciado que las relaciones con Moscú, al igual que el
Tengo suficiente edad para recordar bastante bien el clima de optimismo generalizado que embargaba a gran parte del planeta a lo largo de la década de los noventa. A inicios de esa década, en 1991, el bloque soviético había colapsado, lo cual dejaba toda la vía libre al capitalismo y a la democracia liberal para expandir su influencia por todo el globo. De hecho, la palabra de moda era "globalización", un fenómeno económico, cultural, político y social que, según incontables y entusiastas profetas, iba a brindar prosperidad a todos los ciudadanos de aquellos países que abrieran sus brazos y se incorporaran a ese irrefrenable proceso mundial. Tres décadas más tarde, ya hemos visto que las cosas no han ido tan bien como nos las pintaban. Desde entonces, las desigualdades sociales no han hecho más que incrementarse, los sistemas democráticos se tambalean por doquier y, por si fuera poco, la
Hay casas que están íntimamente ligadas a las personalidades de los individuos que han vivido en ellas. Y si fuéramos creyentes, incluso podríamos afirmar que estas residencias están de algún modo fusionadas con las "almas" de sus habitantes. Es el caso, por ejemplo, de la célebre "Casa Azul", ahora convertida en museo en Ciudad de México, en la que Frida Kahlo pasó la mayor parte de su vida. Y también es el caso de la residencia de otra artista que igualmente vivió durante largas décadas en la capital mexicana. Estamos hablando de Leonora Carrington, una pintora y escultora surrealista cuya agitada vida ofrece suficiente material dramático para ser llevada un día al cine.
Carrington, nacida en 1917 en el seno de una familia aristocrática inglesa, siempre se negó a acatar las reglas y las convenciones sociales que el mundo a su alrededor le exigía cumplir. En lugar de prepararse para algú