Si les soy sincera, no consigo recordar la última vez que una cumbre de la OTAN generó tanta expectativa. Habría que remontarse a los ya lejanos tiempos finales de la guerra fría, allá por la década de los ochenta, para encontrar una reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte que haya suscitado tal atención mediática. Lo cual es una evidente muestra de que estamos atravesando un período bastante turbulento. Sobre todo a causa de la hostilidad declarada por Rusia en contra de la organización (una hostilidad claramente reflejada a través de la invasión a Ucrania), así como por el indetenible ascenso, tanto económico como militar, de China, algo que muchos políticos en Occidente, principalmente en Estados Unidos, ven como una seria amenaza. Y es que ya hay quienes han definido nuestros tiempos como "época bisagra", es decir, unos tiempos cruciales que, dependiendo de las decisiones que se tomen a corto plazo a nivel global, marcarán el destino de la Humanidad durante las próximas décadas.
Por lo pronto, algunas directrices importantes surgieron durante esta última cumbre, la cual se desarrolló en Madrid entre el 29 y 30 de junio. Y éstas tienen que ver principalmente, c
Tengo la impresión de que el Tribunal Supremo en Estados Unidos, o al menos la mayoría de sus nueve miembros, se ha quitado hace poco la máscara y le ha declarado abiertamente la guerra al progresismo. O, en otras palabras, está en pie de guerra en contra de millones de estadounidenses que comulgan con dicha ideología. Está claro que, en lugar de legislar en pro de la buena convivencia, este tribunal está haciendo justamente lo contrario, porque la división y la crispación se han acentuado en una sociedad que ya de por sí estaba fuertemente polarizada. La primera señal de la embestida llegó el pasado 23 de junio, cuando el tribunal emitió una sentencia con la que se consagraba el derecho a portar armas en público. Y esta polémica sentencia llegó apenas pocas semanas después de que una terrible matanza de escolares fuera perpetrada en la ciudad texana de Uvalde. Pero el gran golpe llegaría apenas un día más tarde, cuando los seis jueces conservadores del extremadamente politizado tribunal derogaron la protección legal del derecho al aborto a nivel federal, dejando en manos de los Estados la libertad de introducir sus propias limitaciones legales.
Pero si aún quedaba alguna duda acerc
El corazón de don Pedro I, el primer emperador brasileño, retornará próximamente al país sudamericano. Y no se trata de una simple frase poética o metafórica, no. Estamos siendo totalmente literales. El órgano vital del monarca, el cual dejó de latir en el año 1834 —tras ello ha sido conservado en formol en la iglesia de la Hermandad de la Lapa, en Oporto—, se trasladará muy pronto a Brasil. El gobierno de Jair Bolsonaro había estado solicitando la preciada reliquia para conmemorar los doscientos años de la independencia de Brasil de la corona portuguesa. El 7 de septiembre de 1822, don Pedro de Alcântara, hijo del rey de Portugal, declaró oficialmente la independencia de Brasil a orillas del río Ipiranga, en la ciudad de Sao Paulo. De esta manera finalizaban 322 años de dominio portugués, y la antigua colonia, transformada ahora en Imperio, iniciaba una nueva etapa. Ésta a su vez culminaría en 1889, cediendo el paso a los Estados Unidos del Brasil.
Se entiende, por tanto, el gran valor simbólico del cuerpo de don Pedro para los brasileños. Ya hace medio siglo, al conmemorarse los 150 años de la liberación de Brasil, los restos óseos del emperador desfilaron por la ciudad de Sao Pa
Se suele decir que una imagen vale más que mil palabras. En la imagen de la que les quiero hablar, publicada en Twitter el pasado 24 de junio, se puede observar a la nueva vicepresidenta de la República de Colombia, Francia Márquez, estrechando las manos de las empleadas domésticas de la Casa Vicepresidencial. Por su parte, Marta Lucía Ramírez, la vicepresidenta saliente y aún en funciones, se mantiene alejada del resto de las mujeres. En el tuit, publicado inicialmente por el excandidato al Senado Gilberto Tobón, se puede leer lo siguiente: “Pedagogía de la importancia de la igualdad desde el empalme”. Apenas fue publicada la imagen, las redes se incendiaron. Innumerables internautas descalificaron a Marta Lucía Ramírez por su supuesta indiferencia hacia las empleadas. El hecho de que Ramírez es una mujer blanca adinerada, mientras que Francia Márquez es de raza negra y de origen humilde, encendió aún más los ánimos de la turba cibernética (creo que ya todos sabemos cómo funcionan estas incendiarias discusiones virtuales a través de las redes). Ante el aluvión de críticas e insultos, Ramírez se sintió obligada a defenderse a través de otro tuit: “Sembrar odio es el deporte de alg
Diversos sectores del feminismo opinan, quizá con cierta razón, que algunas palabras que utilizamos cotidianamente a veces esconden elementos machistas, clasistas o patriarcales. Esto se aprecia con mayor claridad en relación al espinoso asunto de los pronombres. Algunos activistas han propuesto la utilización de pronombres no binarios, tales como "elles" en lugar de "ellos". O también, por ejemplo, con el sustantivo "compañeres" en sustitución de "compañeros" (ya que esto último, según tal punto de vista, representa un lenguaje no inclusivo, y por tanto refleja el machismo latente de la sociedad). El problema es que, a pesar de las buenas intenciones, esta búsqueda del "empoderamiento" a través del lenguaje a veces resulta contraproducente. Más allá de las burlas que en ocasiones generan estas iniciativas, también debemos señalar las reacciones claramente en contra. Por ejemplo, en Estados Unidos, algunos miembros feministas del partido demócrata han propuesto la utilización del término "latinx" para sustituir "latinos". Por desgracia, muchos analistas aseguran que dicha propuesta no sólo no ha calado dentro de la comunidad latina, sino que incluso ha generado cierto rechazo hacia