Basta mencionar las ciudades mexicanas de Acapulco y Cancún para que nuestra mente viaje a playas infinitas de arena blanca y mares color turquesa. Con solo pronunciar esos nombres, ya tocamos un poquito el paraíso. Son destinos legendarios entre turistas del mundo entero. Quien allí viaja ansía algo más que un paréntesis de la rutina cotidiana: busca un auténtico limbo alejado de la cruda realidad. Sin embargo, la realidad es tozuda y se ha colado en esos dos idílicos destinos en forma de balaceras y militares.
La sangre tiñó de rojo la arena de la playa de la Caleta, en Acapulco, el pasado 3 de abril. Cuatro personas fueron asesinadas a tiros y otras cuatro resultaron heridas. Ese mismo día, se hallaron en el otro extremo del país, en la costa caribeña de Cancún, cuatro cadáveres con heridas de bala. Detrás de ambos sucesos está la violencia entre narcotraficantes, pero México no podía permitirse arriesgar los casi 9.000 millones de dólares que esperaba recibir esta Semana Santa gracias a los turistas. Había que tomar medidas.
Más de 8.000 soldados, seis helicópteros y centenares de vehículos terrestres y marinos han sido la respuesta de las autoridades. Existen dos tipos de person
En noviembre de 1985, el mundo entero vivió la que probablemente fue la primera muerte natural retransmitida en directo a través de la televisión. Omayra Sánchez, una niña de 13 años de la localidad colombiana de Armero, murió sepultada por la avalancha que provocó la erupción del volcán Nevado del Ruiz, a 220 kilómetros de Bogotá. La pequeña estuvo tres días agonizando entre el lodo y los restos de su propia casa.
Su voz llegó a todo aquel que tuviera un televisor. Sus ojos oscuros y su mirada pidiendo auxilio quedaron para siempre en la mente y en las casas de todos, porque la angustia de toda Colombia se coló en los salones del mundo entero. Una fotografía de Omayra poco antes de morir, tomada por el periodista Frank Fournier, fue declarada imagen del año 1986 en el World Press Photo. La pequeña se había convertido en un icono de la cultura y la religiosidad local.
Su muerte puso de relieve las dificultades de la policía y de los bomberos colombianos para responder correctamente a la amenaza del volcán, a pesar de los esfuerzos de los voluntarios para rescatar y atender a las víctimas atrapadas. Contaban con suministros inadecuados y equipos insuficientes que complicaban el resc
Humza Yousaf tenía 16 años cuando una pregunta cambió su vida. Era miércoles, 12 de septiembre de 2001. El día anterior, Al-Qaeda había atacado las Torres Gemelas de Manhattan y el Pentágono. Como cada día, Humza llegó a clase en su instituto de Glasgow, Escocia. Allí, le esperaban dos compañeros –blancos y cristianos–, con los que llevaba años compartiendo pupitre. La pregunta que le hicieron fue directa: “¿Por qué los musulmanes odiáis a Estados Unidos?”.
“El 11-S fue descrito como el día que cambió el mundo y, en mi pequeña burbuja, mi mundo simplemente cambió por completo”, declaró en 2018 al periódico Holyrood. Hoy, a sus 38 años recién cumplidos, este hijo de padres pakistaníes se ha convertido en Ministro Principal de Escocia. Es el más joven en llegar al cargo; también es el primero de origen asiático y el primer musulmán.
Al igual que su predecesora, Nicola Sturgeon, Yousaf pertenece al Partido Nacionalista Escocés (SNP, en sus siglas inglesas). Como ella, defiende la independencia: quiere dejar de formar parte de Reino Unido. Su llegada al poder coincide con la de Rishi Sunak al Gobierno británico y con la de Leo Varadkar al irlandés. Los tres tienen ascendencia asiática, p
A pesar de la leyenda urbana, nunca quedó demostrado que a las plantas les guste la música clásica o que les hablen cariñosamente. Sin embargo, un reciente descubrimiento va a dar alas a aquellos que las tratan casi como si fueran personas. Un equipo de científicos ha descubierto que en situaciones de estrés –como la falta de agua o el corte de alguna rama– las plantas emiten sonidos.
El siempre ponderado diario The New York Times cayó en la tentación sensacionalista y difundió la noticia con este titular: “Así suenan las plantas cuando lloran”. Una forma exagerada de expresarlo, porque los vegetales ni lloran ni sufren, dado que carecen de sistema nervioso. Incluso las redes sociales han vivido estos días intensos debates entre veganos y carnívoros, porque estos últimos buscaban revancha apelando a un falso sufrimiento vegetal.
Lo que sí está claro es que las plantas emiten sonidos cuando les falta agua o las mutilan y, además, lo hacen a un volumen equivalente a una conversación humana. Nosotros no las escuchamos, explican los científicos, porque suenan en una frecuencia tan alta que se nos escapa; pero los insectos –y seguramente otros animales– sí perciben esas ondas sonoras que
Para sorpresa de los presentes –por lo informal del momento– el rey de España, Felipe VI, se sentó el 27 de marzo sobre un curioso instrumento de percusión: una especie de caja o cajón que se golpea con ambas manos. A veces una imagen sirve para tirar del hilo de la historia y tomar conciencia de lo mucho que deben unas culturas a otras. En esta ocasión, la imagen se produjo en la ciudad andaluza de Cádiz, y este dato también es relevante.
Es difícil encontrar un solo grupo flamenco que no cuente con el instrumento que, por cierto, el rey español tocó con bastante soltura, pese a su reputación de persona encorsetada. Sin embargo, el cajón no tiene raíz flamenca (no es ni español ni gitano ni magrebí). Sus orígenes nos llevan a Latinoamérica.
El rey de España se sentó sobre un cajón durante uno de los actos culturales del Congreso Internacional de la Lengua Española. Esa cita congrega anualmente a unos 300 participantes del mundo hispanohablante: políticos, escritores, músicos, académicos… Este año debía celebrarse en Perú; pero la enorme inestabilidad política del país lo desaconsejaba. Aunque no pudo organizarse allí, la cultura peruana fue la protagonista del encuentro en Cádiz. Y