Bono, el líder de la banda irlandesa de rock U2, tenía sólo 11 años cuando ocurrió, el 10 de enero de 1972, la masacre del Domingo Sangriento. Es fácil imaginar el enorme impacto que causó, a los ojos de un niño, uno de los episodios más violentos del conflicto de Irlanda del Norte, en el que el ejército británico mató a 14 civiles —seis de ellos, menores de edad—. Bono volcó aquella terrible experiencia en uno de sus primeros grandes éxitos como artista: Sunday Bloody Sunday, considerada una de las canciones protesta más influyentes de las últimas décadas. Afortunadamente, los niños norirlandeses pueden crecer hoy sin el trauma del enfrentamiento armado, porque acaban de cumplirse 25 años del Acuerdo de Viernes Santo, que propició la paz en el Ulster.
El Domingo Sangriento fue el primer hecho violento del año más mortífero en el conflicto de Irlanda del Norte: 479 personas perdieron la vida en aquellos 12 meses. Esta cifra revela la intensidad de aquel enfrentamiento, que dejó un total de más de 3500 víctimas. Las hostilidades se desataron a finales de la década de 1960, cuando los ciudadanos de origen irlandés comenzaron a manifestarse para denunciar la marginación que sufrían en
¿Hasta dónde va a llegar la deriva autoritaria en Nicaragua? La dictadura de Daniel Ortega está aplastando a opositores, periodistas, intelectuales, organizaciones civiles, y a cualquiera que cuestione al poder en Managua. Incluso quienes lideraron la Revolución Sandinista que llevó a Ortega al poder, como el escritor Sergio Ramírez, premio Cervantes de literatura —el más importante de las letras hispánicas—, están siendo represaliados: Ramírez, perseguido por su antiguo compañero y exiliado ahora en España, ha sido uno de los más de 300 nicaragüenses a los que se les retiró, el pasado enero, la nacionalidad de su país natal. En abril, el último ataque del régimen se ha dirigido contra los ritos cristianos de la Semana Santa.
Nicaragua prohibió las tradicionales procesiones, en las que los fieles desfilan por las calles portando sobre sus hombros diferentes esculturas que representan escenas bíblicas: unas comitivas populares que, además de contener un significado religioso, son también una antiquísima expresión cultural y artística. Managua impidió miles de estas celebraciones a lo largo de todo el país, mediante un amplio despliegue policial, en el que fueron detenidas —al menos—
Por muy convulsa que fuera la campaña electoral de las presidenciales brasileñas del año pasado, era difícil prever en aquel momento cuánto se elevaría la tensión social en el país después de los comicios. Tras una serie de debates caracterizados por un tono bronco y agresivo, dos candidatos antagónicos se enfrentaron en la segunda vuelta de las elecciones: Jair Bolsonaro, quien aspiraba a ser reelegido, y Lula da Silva, quien trataba de regresar al poder, después de haber sido injustamente encarcelado durante 580 días. La polarización de los votantes quedó reflejada con claridad en las urnas, que arrojaron el resultado más ajustado de la historia de Brasil. Lula venció con un apoyo del 50,9% frente al 49,1% de los votos obtenidos por su rival, y esa profunda división en dos grandes bloques sigue provocando una gran agitación en la calle, cuando acaban de cumplirse los primeros 100 días del nuevo mandato del líder izquierdista.
Lula asumió el cargo el 1 de enero y en su primera semana al frente del país hubo un ataque insólito contra la democracia brasileña. Miles de seguidores de Bolsonaro, los más extremistas entre los afines al dirigente ultraconservador, asaltaron las sedes de l
Los estragos del cambio climático pueden llegar a ser tan catastróficos en América Latina que el mapa de la región, tal y como lo conocemos hoy en día, podría cambiar para siempre a lo largo de este siglo. Esta afirmación, por dura que pueda sonar, no es alarmista ni exagerada: ya no quedan dudas de que los efectos del calentamiento global van a suponer, en las próximas décadas, una amenaza real para nuestra vida en el planeta, un riesgo especialmente grave en algunas zonas de América Latina. Un ejemplo de ello es el dato de la temperatura de los océanos publicado la semana pasada, que indica cómo el agua del mar se ha calentado hasta una media de 21,1 grados centígrados y ha marcado el registro más alto de la historia.
Esta inquietante tendencia podría redibujar la silueta del continente americano, porque el calentamiento del agua contribuye a elevar el nivel del mar, mediante dos fenómenos distintos y simultáneos: por un lado, las enormes masas de hielo de los círculos polares se derriten con mayor intensidad; por otra parte, el agua se expande y ocupa más espacio a medida que se calienta; su volumen es mayor cuanto más alta es su temperatura.
La suma de ambos procesos arroja un r
La melodía de Moon River es, sin duda, una de las más memorables de la historia del cine —y les confieso que, también, una de mis favoritas—. Es inolvidable la escena de Breakfast at Tiffany’s en la que Audrey Hepburn interpreta esta composición de Johnny Mercer y Henry Mancini, que ganó el premio Óscar a mejor canción original en 1961. Además de por su banda sonora, esta película siempre será recordada por el impacto que causó el personaje de Holly Golightly, magistralmente encarnado por Hepburn. La protagonista del filme rompió por completo los estereotipos femeninos de la época, tal y como explica un interesante ensayo recién publicado en español: Quinta avenida, 5:00 am, del escritor estadounidense Sam Wasson.
El cine clásico de Hollywood solía representar a las mujeres siguiendo los mismos patrones machistas que imperaban en la sociedad. Tanto en la ficción como en la vida real, la mayoría de los roles femeninos estaban supeditados a una mentalidad patriarcal y el desarrollo de su personalidad se veía limitado por estos estrictos cánones. En aquel contexto represivo, el personaje de Holly Golightly desató una revolución: millones de espectadores vieron por primera vez a una mu