"Nunca el chavismo había estado en una posición tan cómoda". Si tuviera que resumir en una escueta frase lo que la mayoría de mis amigos venezolanos piensan sobre la situación política de Venezuela, sería ésa. Ni siquiera en los tiempos del comandante Hugo Chávez el movimiento bolivariano había disfrutado de tanto confort. Sin duda los máximos dirigentes chavistas han tenido bastante tiempo para asimilar las tácticas puestas en marcha, durante décadas, desde el Palacio de la Revolución en La Habana y el Kremlin en Moscú, sedes donde residen los principales aliados, además de maestros inveterados, del gobierno venezolano. Una de estas deleznables tácticas consiste, básicamente, en ir sofocando poco a poco cualquier esperanza de cambio democrático hasta que el ciudadano, totalmente desmoralizado, se resigne ante la cruda realidad: no existe alternativa posible al régimen dictatorial.
En este áspero clima psicológico, el líder supremo hace y deshace a su antojo. Y lo que es aún más cómodo para el autócrata: llega un momento en que ya no es necesario esforzarse demasiado en brindar la apariencia de que existe algo que pueda recibir el nombre de "democracia". Nos hemos cansado de verlo t
Cuando todo parece indicar que ya se ha tocado fondo, siempre se puede descender un escalón más abajo. Esto es lo que deben de estar pensando millones de peruanos en estos momentos. Si alguno de ellos imaginaba que, después de dejar atrás los convulsos tiempos de la pandemia del Covid y de la presidencia del populista Pedro Castillo, la situación en el país iba a mejorar, pues tiene que sentirse bastante defraudado hoy en día. No es sólo que la violencia y la agitación social, tras la destitución y el arresto de Castillo a finales del 2022, continúan en niveles muy preocupantes. Además, la actividad económica no termina de remontar. De hecho, la economía peruana se contrajo un 0,6% durante el año pasado, y no se espera recuperación alguna hasta bien entrado el 2025.
"¿En qué momento se jodió el Perú?". Ésa es la famosísima pregunta que el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa se hizo al comienzo de su novela Conversación en la Catedral, allá por el año 1969. Resulta imposible encontrar una respuesta satisfactoria a esa pregunta (la cual, por cierto, también es válida para muchos otros países latinoamericanos). Lo que sí sabemos es que, definitivamente, Perú ha descendido un
El sur de Brasil ha estado sufriendo, durante las últimas semanas, las peores lluvias que se recuerdan. Concretamente el estado de Río Grande del Sur se ha visto aquejado, desde finales del mes pasado, por la racha más agresiva y persistente de precipitaciones pluviales desde que se tienen registros. Los hogares de más de dos millones de brasileños se han visto afectados por estas lluvias (aproximadamente 250.000 personas se vieron obligadas a abandonar sus casas), mientras que los muertos y los desaparecidos se cuentan por centenares. Pocos ya tienen dudas de que se trata de una de las tantas manifestaciones del calentamiento global, un fenómeno cuyos efectos devastadores se perciben con mucha mayor claridad en las zonas tropicales de todo el planeta.
Pero mientras el desánimo se ha ido extendiendo por todo el territorio del sur de Brasil al mismo ritmo con que lo han hecho las fatales inundaciones, una simple imagen ha devuelto la ilusión a millones de brasileños y ha fomentado la unidad nacional. Se trata de la imagen de un caballo, el cual fue bautizado con el nombre de Caramelo. El pasado 8 de mayo, el canal de televisión Globo ofreció a las audiencias, a través de uno de sus i
El próximo 26 de mayo dará inicio la nueva edición del Roland Garros, el prestigioso torneo de tenis en pistas de arcilla que se celebra cada año en París. Y todos los ojos estarán puestos en una persona: Rafael Nadal. El tenista español, quien cumplirá 38 años el próximo 3 de junio, muy probablemente se despedirá para siempre de la afición parisina tras disputar este torneo. Nadal es la máxima leyenda de este deporte en la capital francesa. Sus catorce trofeos de Roland Garros representan una cifra espectacular que está fuera del alcance de cualquier otro mortal (el segundo jugador con más copas, el sueco Björn Borg, cuenta con seis).
Pero todo esto, lamentablemente, ya es cosa del pasado. Es evidente que Nadal no está en su mejor momento. Esta vez tiene pocas opciones de volver a levantar una copa (aunque con Rafa todo es posible). Su retorno este año a las competiciones, tras pasar muchos meses retirado debido a una serie de lesiones, no está dejando un buen sabor de boca. El deportista mallorquín, sobre todo a causa de su edad, al parecer ya no alcanza el nivel tenístico al que nos tuvo acostumbrados a lo largo de las dos últimas décadas. Es por ello que, con toda probabilidad,
Hay varios adjetivos que sirven para describir el trabajo cinematográfico de Francis Ford Coppola: deslumbrante, rompedor, original, desmesurado, innovador, épico... Pero quizá el que mejor lo defina es "excesivo". Tal vez por ello no hay medias tintas en relación a este director estadounidense: o se aman sus películas o se las odia. A veces al mismo tiempo.
Esta dinámica de amor-odio también está presente en la relación que Coppola ha mantenido con los estudios de cine. Tras el magnífico trabajo realizado con las dos primeras entregas de El Padrino a comienzos de los setenta (El Padrino I está considerada, por muchos expertos, como la mejor película de todos los tiempos), Coppola cayó en desgracia tras el mastodóntico y farragoso proceso de filmación de Apocalypse Now, estrenada en 1979. A pesar de que esta epopeya cinematográfica se terminó convirtiendo, con el transcurrir de los años, en una película de culto, el costo de producción fue tan elevado que Coppola tuvo serios problemas para conseguir financiación en las décadas posteriores. Ello le obligó, en numerosas ocasiones, a poner dinero de su propio bolsillo. Su ulterior éxito financiero como empresario vinícola le facilitó e