Estados Unidos y Brasil, las dos mayores economías de América, han enterrado el hacha de guerra. Donald Trump ha recibido en la Casa Blanca a su homólogo brasileño, Lula da Silva. Ambos líderes, de distinto signo político, se han propuesto dejar atrás la guerra arancelaria y han acordado impulsar la cooperación en materia comercial y de seguridad. Trump y Lula habían mantenido hasta la fecha unas relaciones tensas, marcadas por el apoyo explícito de Trump al expresidente brasileño Jair Bolsonaro.
Brasil es un país que atraviesa graves problemas de seguridad. La situación, sin embargo, parece ser más crítica en Ecuador, donde el número de homicidios ha crecido exponencialmente en los últimos años. El crimen organizado ha sumido al país en el caos. Tanto que el presidente Daniel Noboa ha decretado el toque de queda nocturno durante dos semanas en varias zonas del país.
A lo largo de nuestro recorrido, hablaremos también de la Unión Europea, que el pasado 9 de mayo celebró su día coincidiendo con el aniversario de la célebre Declaración Schuman. Europa intenta afianzar su rol en el mundo en un entorno geopolítico marcado por el reordenamiento de los equilibrios de poder a escala global. Estados Unidos, China y Rusia intentan consolidar sus esferas de influencia. Los 27 ya no ven a Washington como un socio fiable, ni en materia comercial ni en materia de defensa, y por eso miran al futuro con incertidumbre.
Finalmente, terminaremos nuestro recorrido en Inglaterra, para celebrar el centenario del nacimiento de David Attenborough, el divulgador de la naturaleza más famoso del mundo. La BBC, la cadena de televisión en la que Attenborough ha desarrollado la mayor parte de su carrera, le ha rendido un sentido homenaje en el Royal Albert Hall de Londres.
Pero vamos a empezar, si les parece, por el deshielo de las relaciones entre Estados Unidos y Brasil...
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo brasileño, Lula da Silva, han enterrado el hacha de guerra y han llegado a un acuerdo para rebajar la tensión diplomática entre sus países. A lo largo del último año, Trump y Lula han colisionado públicamente sobre una infinidad de asuntos: los aranceles, la política de Estados Unidos hacia Cuba y Venezuela, la guerra en Irán y la situación penitenciaria del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, aliado político de Donald Trump. Al término de la entrevista Trump escribió en su red social, Truth, que “la reunión fue muy bien”. Lula, por su parte, describió la reunión como “un paso importante en la consolidación de las relaciones bilaterales”.
La agenda estuvo marcada por cuestiones económicas. La guerra comercial entre los dos países parece encauzada. El verano pasado, Trump impuso aranceles del 50% a Brasil para forzar el fin del proceso judicial contra Jair Bolsonaro, pero Estados Unidos ha acabado eliminando los aranceles sobre la mayor parte de las exportaciones brasileñas. La Administración Trump está muy interesada en las reservas de minerales críticos de Brasil, las segundas más grandes del mundo después de las
El Gobierno de Ecuador ha decretado un nuevo periodo de toques de queda nocturnos en casi la mitad del país para intensificar las operaciones contra las bandas criminales, a las que atribuye una escalada de violencia sin precedentes. La medida entró en vigor el 3 de mayo y estará vigente hasta el 18 de mayo en nueve de las veinticuatro provincias del país: Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Pichincha, El Oro, fronteriza con Perú; y Sucumbíos y Esmeraldas, fronterizas con Colombia, claves en las rutas del narcotráfico. Estos territorios, donde se ubican Quito y Guayaquil, las dos mayores ciudades del país, concentran el 90% de la violencia a nivel nacional. Circular sin justificación durante el toque de queda — que rige desde las 23:00 hasta las 05:00 — puede conducir a la detención inmediata.
Noboa, uno de los hombres más ricos de Ecuador, ganó las elecciones hace un año con la promesa de restablecer la seguridad en el país y combatir con mano dura a las bandas criminales responsables de buena parte de los 9.200 asesinatos que se registraron en 2025. Estos grupos han crecido al abrigo del narcotráfico, tienen conexiones con los cárteles de Colombi
El 9 de mayo de 1950, el ministro de Exteriores de Francia, Robert Schuman, hacía pública la Declaración que lleva su nombre y que sentó las bases para la creación de la Unión Europea. En ella, argumentaba que era esencial crear estructuras supraestatales para garantizar el progreso y la concordia entre las enfrentadas naciones de la vieja Europa.
A menudo olvidamos que la unidad europea es consecuencia directa del desastre de las dos guerras mundiales. Europa parecía vacunada contra el nacionalismo exacerbado y los totalitarismos. Sin embargo, el siglo XXI nos ha recordado que la memoria es frágil y que Europa no es inmune a los cantos de sirena del odio y de la violencia de la extrema derecha.
La Unión Europea, que lleva años perdiendo peso específico en el mundo, tiene por delante un año decisivo para su futuro. Francia, Italia y España, tres de los cuatro países con mayor peso económico del continente, celebrarán elecciones en 2027. En este contexto, las fuerzas políticas europeístas y la extrema derecha nacionalista librarán un pulso que será determinante para definir la Europa del próximo lustro.
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha despertado en Bruselas la necesidad
David Attenborough es una de las figuras más influyentes en la divulgación científica y medioambiental del último siglo. Su entusiasmo y sus dotes de comunicación lo sitúan al nivel del francés Jacques Cousteau, la británica Jane Goodall o el español Félix Rodríguez de la Fuente, quienes, como él, popularizaron en la televisión los secretos mejor escondidos de la biodiversidad.
Attenborough nació en Isleworth, a las afueras de Londres, el 8 de mayo de 1926. Dedicó gran parte de su vida a acercar la naturaleza al público mediante documentales que revolucionaron la manera de observar el mundo animal y los ecosistemas del planeta. Su voz pausada, su capacidad narrativa y su profundo conocimiento científico lo convirtieron en un referente mundial.
A lo largo de su carrera, Attenborough trabajó para la BBC y lideró producciones emblemáticas como Planet Earth y The Blue Planet, obras que combinan innovación tecnológica con una mirada ética sobre la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Gracias a estas producciones, millones de personas pudieron conocer especies, paisajes y comportamientos animales antes inaccesibles para el gran público. Cuando Attenborough empezó a trabajar en