El Norte de Italia exige mayor poder y autonomía
Visto lo visto durante las últimas semanas en Cataluña, tengo la seguridad de que más de uno habrá tomado nota de todo lo acontecido. Tras el embrollo monumental del Brexit, y luego de que los catalanes hayan echado un rápido vistazo al fondo del abismo, muchos deberán pensárselo mejor antes de emprender un camino similar. Estoy convencido de que, ahora mismo, innumerables dirigentes en la Unión Europea se están frotando las manos ante todo el lío que se ha montado. “A ver si todos nos lo pensamos un poquito mejor antes de meter la pata”, debe de ser la conclusión a la que muchos han llegado.
Rajoy anuncia la intervención en Cataluña
Aquello se estaba pareciendo cada vez más a un duelo de cowboys en el salvaje oeste. Sólo que ninguno de los dos contrincantes se atrevía a desenfundar primero. “Si tú disparas primero, luego te disparo yo”, parecían estar queriendo decir los vaqueros rivales. Durante más de una semana, Mariano Rajoy estuvo advirtiendo cada día al presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, de que si finalmente declaraba la independencia, el Estado español se vería obligado a intervenir y suspender la autonomía de la comunidad catalana. Por su parte, Puigdemont respondía cada día amenazando con declarar la independencia si Rajoy se atrevía a intervenir en Cataluña. Aquello parecía el juego del gato y del ratón. ¿Quién daría el primer paso? ¿Quién dispararía primero? ¿En qué momento dejarían de amenazarse el uno al otro?
Finalmente, la incógnita se ha desvelado. Mariano Rajoy desenfundó su Colt 45 y disparó primero. Al parecer, el presidente español se agotó de esperar una respuesta clara, por parte de Puigdemont, a la pregunta sobre si había declarado o no la independencia de Cataluña, o si estaba pensando hacerlo en los próximos días. Y es que estoy completamente seguro de que ni el propio Puigdemon
Otro polémico triunfo del chavismo
Finalmente se cumplieron todos los pronósticos : el chavismo arrasó, el pasado 15 de octubre, en las elecciones regionales de Venezuela. Aunque claro, el motivo del holgado triunfo no hay que buscarlo en el mérito o la popularidad de los candidatos oficialistas, ya que en realidad el principal pronóstico que se cumplió fue el fraude descarado y masivo por parte del Gobierno, seguido por el notable abstencionismo protagonizado por las huestes opositoras.
Ya todos nos lo esperábamos. No hubo sorpresa para nadie. En realidad, se trataba de dilucidar cuán grande sería el fraude perpetrado por el gobierno de Nicolás Maduro. A pesar de que todas las encuestas estiman en menos del 20% el apoyo popular al presidente venezolano, los candidatos chavistas obtuvieron la victoria en 18 de los 23 estados del país. “¡Arrasó el chavismo!”, fueron las primeras palabras de Maduro apenas se conocieron los resultados suministrados por el Consejo Nacional Electoral, un organismo que, al igual que todas las instituciones gubernamentales, se encuentra supeditado a la voluntad del mandatario.
Por su parte, los líderes opositores rechazaron de inmediato los resultados. “Venezuela y el mundo no se creen el cu
Las barras bravas siembran el pánico en Argentina
Muchas veces se ha dicho que los deportes, y en especial el fútbol, fungen como sucedáneos de la guerra. Los encuentros deportivos en grandes estadios han venido a suplantar, de una manera mucho menos violenta, a los sangrientos combates que enfrentaban en el pasado a las naciones entre sí. A medida que se han ido pacificando nuestras sociedades tras tantos siglos de guerras ininterrumpidas, ha ido cobrando mayor importancia el fanatismo que despiertan los diversos equipos deportivos, ya sean a nivel local como nacional. Es como si de alguna manera el ser humano, en especial el varón, necesitara exteriorizar la violencia innata que lleva por dentro y, a falta de una espada o una metralleta, encontrara una vía de escape en el odio que puede descargar sobre el equipo deportivo rival. Sin embargo, el problema al que se están enfrentando hoy en día las naciones suficientemente desarrolladas, en especial las europeas y las latinoamericanas, es que los encuentros deportivos, que en un principio debían suplantar a la guerra ancestral, se están transformando poco a poco en la “guerra” en sí. Y es que a veces tengo la impresión de que el hombre no puede vivir en paz consigo mismo sin disfru
La valiente historia de Karla Silva
Definitivamente México no es el mejor país del mundo para ser mujer. Y si además eres periodista, deberías recibir un premio simplemente por tu osadía.
Según diversas listas elaboradas por distintas organizaciones independientes a lo largo de los años, México siempre ha tenido un puesto sobresaliente entre los peores países del mundo para nacer como mujer. Se estima que una media de siete mujeres son asesinadas al día, es decir, más de 2.500 al año. Y aquello excluye las cifras de violaciones, violencia de género o abusos sexuales, cuyo abultado y escalofriante número ni siquiera puede ser registrado.
Por otro lado, México también posee el cuestionable honor de ser uno de los países más peligrosos para ejercer la profesión del periodismo. Desde el año 2000, más de 120 periodistas han sido asesinados. En el 99,75% de los casos jamás se encuentra a los culpables. Sólo en 2017 ya se han registrado 11 asesinatos de periodistas, con lo cual este año será uno de los más mortíferos de las últimas décadas.
Por todo ello, la valiente historia de Karla Silva Guerrero debería brindarnos al menos un soplo de esperanza. La tenaz periodista luchó contra viento y marea, y sólo su perseverancia y osa