El cerco se estrecha en torno a Trump
6 December 2017
La alegría del presidente de Estados Unidos apenas duró algunas horas. El pasado 2 de diciembre Donald Trump lograba, al fin, su primera gran victoria desde que asumió su mandato. Tras una muy ajustada votación en el Senado, el mandatario conseguía aprobar la controvertida reforma fiscal gracias al voto unitario de la bancada republicana. Se trata de un proyecto de ley que, según innumerables analistas, sólo beneficiará a las más importantes corporaciones y a las grandes fortunas, y que además ampliará hasta niveles insospechados el ya de por sí inmenso déficit fiscal del país. Entiendo a la perfección la alegría exultante de Donald Trump, pues es una ley hecha a la medida de sus propios intereses y los de su familia. Sin embargo, como les decía al principio, aquel júbilo ha durado muy poco. Aquella pírrica victoria se vio empañada horas más tarde por la noticia que ocupó todas las cabeceras de los diarios: Michael Flynn, ex asesor de Trump y antiguo consejero de Seguridad Nacional, reconocía ante el comité de investigación del FBI que sí mantuvo contactos con el Kremlin durante la campaña presidencial estadounidense. Aquella explosiva revelación, que tan sólo confirma lo que ya to