Cambios de alianzas en el tablero sirio
2 January 2019
Es un hecho ya ampliamente confirmado que la principal estrategia de Donald Trump —si es que realmente tiene alguna y no va simplemente improvisando día a día— es impulsar el progresivo aislamiento de Estados Unidos dentro de la comunidad internacional. En la mente empresarial del presidente, todo se reduce a una cuenta monetaria en la que, en teoría, la gran mayoría de los socios estratégicos se aprovechan económicamente de Estados Unidos. Nada importan las influencias y las alianzas regionales, la historia y los intereses compartidos, las previsiones a futuro... No, para el inquilino de la Casa Blanca lo único que tiene especial relevancia es el billete verde. A ello se limita su diplomacia internacional. El lema "America First" en realidad podría entenderse como "America Alone". Ya lo hemos visto en las cumbres sobre el cambio climático, durante las arduas negociaciones en torno a los tratados de intercambios comerciales... y ahora lo estamos presenciando —una vez más— en el ámbito de la estrategia bélica: a Donald Trump le gusta la soledad y el aislamiento del más fuerte. El presidente visitó el pasado 26 de diciembre a las tropas estadounidenses afincadas en Bagdad. Allí repit