La vida es corta, frágil, cruel, impredecible… Sin importar cuál ángulo adopten al rumiar sobre este simple hecho que nos une a todos, lo innegable es que no vivimos para siempre... Nuestra mortalidad, por lo tanto, es una obsesión natural, inescapable; incontables son las meditaciones sobre este tema que hemos documentado a través del arte y la literatura. Nos preguntamos ¿cómo muestra uno su apreciación por el regalo de la vida? y frecuentemente la respuesta a esa pregunta es: disfrutar, comer y beber.
Según el historiador griego Herodoto, los antiguos egipcios tenían una costumbre siniestra. En algunos banquetes, el anfitrión hacía circular entre sus invitados un pequeño ataúd con un hombre de madera dentro, diciéndoles: “mírenlo, coman, beban y diviértanse, pues cuando hayan muerto serán como éste…” Hemos de creer que este gesto inspiraba a los comensales a disfrutar aún más de sus manjares y libaciones...
Decir “Hermano, come y bebe porque la vida es breve” es una invitación a disfrutar sin inhibiciones de la vida en general. Es un concepto muy antiguo que ha sido expresado en tantísimas variaciones y en diferentes culturas. Si tuviéramos que elegir un solo punto de origen para la iteración moderna de esta frase, la mejor opción es bíblica. En el libro del profeta Isaías, aparece el proverbio: Comamos y bebamos, que mañana moriremos.
En inglés esta expresión también es muy común y a menudo se cita el mismo proverbio que ya mencionamos: eat, drink, and be merry, for tomorrow we die.
The best toast at my wedding was also the shortest and the funniest. My father raised a glass of champagne and said: Let’s eat and drink because the world is on the brink.
When my best friend broke up with his girlfriend, I took him to his favorite restaurant right away and I said: eat and drink, brother, because life is short.
My son has recently become very problematic at dinner time; he rejects everything and won’t open his mouth. If he wasn’t so young I would say eat and drink for tomorrow we die.
Según el historiador griego Herodoto, los antiguos egipcios tenían una costumbre siniestra. En algunos banquetes, el anfitrión hacía circular entre sus invitados un pequeño ataúd con un hombre de madera dentro, diciéndoles: “mírenlo, coman, beban y diviértanse, pues cuando hayan muerto serán como éste…” Hemos de creer que este gesto inspiraba a los comensales a disfrutar aún más de sus manjares y libaciones...
Decir “Hermano, come y bebe porque la vida es breve” es una invitación a disfrutar sin inhibiciones de la vida en general. Es un concepto muy antiguo que ha sido expresado en tantísimas variaciones y en diferentes culturas. Si tuviéramos que elegir un solo punto de origen para la iteración moderna de esta frase, la mejor opción es bíblica. En el libro del profeta Isaías, aparece el proverbio: Comamos y bebamos, que mañana moriremos.
En inglés esta expresión también es muy común y a menudo se cita el mismo proverbio que ya mencionamos: eat, drink, and be merry, for tomorrow we die.
Ejemplo 1:
El mejor brindis en mi matrimonio fue el más breve y el más gracioso. Mi padre alzó un vaso de champán y dijo: A beber y tragar porque el mundo se va a acabar.The best toast at my wedding was also the shortest and the funniest. My father raised a glass of champagne and said: Let’s eat and drink because the world is on the brink.
Ejemplo 2:
Cuando mi mejor amigo terminó con su novia lo llevé de inmediato a su restaurante preferido y le dije: hermano, la vida es breve, así que come y bebe.When my best friend broke up with his girlfriend, I took him to his favorite restaurant right away and I said: eat and drink, brother, because life is short.
Ejemplo 3:
Mi hijo recientemente se ha vuelto muy problemático a la hora de comer; todo lo rechaza y no quiere abrir su boca. Si no fuera tan joven le diría come y bebe que la vida es breve.My son has recently become very problematic at dinner time; he rejects everything and won’t open his mouth. If he wasn’t so young I would say eat and drink for tomorrow we die.