Histórico fin de semana de tenis en Wimbledon
Magníficos días de tenis en el torneo de Wimbledon, en Inglaterra. Los aficionados a este deporte disfrutamos como pocas veces, aunque he de decir que, en mi caso, disfruté sufriendo… porque mis jugadores favoritos perdieron.
Mi fin de semana de tenis y sofá empezó el viernes, con la semifinal entre Rafa Nadal y Roger Federer. Un partido al que se dio mucho bombo, recordando la mítica final de 2008 entre los dos grandes rivales. Aunque un buen partido, como suele pasar en estos casos no acabó de cumplir las expectativas, y Nadal acabó perdiendo en cuatro sets.
A Pamplona hemos de ir… con el móvil
La semana pasada, Pamplona celebró su fiesta grande: los sanfermines. Y con ellos llegaron los encierros, probablemente las carreras de toros más famosas del mundo. El 7 de julio, a las 8 de la mañana, cerca de 2.000 personas estaban preparadas para correr delante de los toros por las empedradas calles del casco antiguo de la capital navarra.
Cada día de los sanfermines, seis toros bravos recorren los 875 metros del encierro, recorrido que suele durar entre 2 y 3 minutos. Durante ese tiempo, los participantes buscan su oportunidad de correr delante de los astados. La idea es elegir un tramo del recorrido y, al aproximarse los toros, empezar a correr, primero despacio, después a toda velocidad. Tras aguantar unos segundos a la carrera delante de los animales, hay que apartarse lo más limpiamente que se pueda, dando paso a otros corredores.
¿Simple, verdad? …Obviamente, en la práctica las cosas son más complicadas. Aunque nunca he corrido un encierro, basta verlos por televisión para entender por qué cada año hay docenas de heridos y, en ocasiones, muertos: una nube de corredores, suelo resbaladizo, empujones, gente cayéndose y, por supuesto, los toros, que en algunos encierros avanzan
Pagar por trabajar en la falsa economía colaborativa
La primera vez que fui a un restaurante en Estados Unidos tuve un incidente imagino que relativamente común. Cuando me marchaba, tras dejar una pequeña propina, vino el camarero algo enfadado a preguntarme si había habido algún problema. Sin saber muy bien qué pasaba, me fui. Después entendí que, en Estados Unidos, sin propinas el sueldo de un camarero no da para vivir. En España, a muchos esta situación nos parece precaria… ¿depender de las propinas? Un trabajador debería poder vivir de su salario…
Y, sin embargo, en nuestro país hay un grupo de trabajadores que, estoy convencida, daría saltos de alegría si recibiera una propina del 15 por ciento de cada cliente. Entre ellos están los chicos de las bicis. Ya saben, los que llegan a casa con la comida en esas enormes mochilas de llamativos colores, cuando usamos apps como Deliveroo, Uber Eats o la española Glovo.
Glovo es una compañía fundada en Barcelona en 2015. La típica startup de éxito. La revista online Business Insider comparaba recientemente a su cofundador y CEO, Óscar Pierre, nada menos que con Jeff Bezos. Pierre, claramente, es un triunfador, pero, ¿qué hay de cierto en las historias que se cuentan sobre condiciones labora
Facebook y otras adicciones
El pasado 9 de julio, El Confidencial comentaba la entrevista de una popular web de noticias norteamericana a Steve Wozniak, cofundador de Apple. A la pregunta de si los dispositivos inteligentes nos escuchan, Wozniak respondía que quizá el teléfono que llevaba en el bolsillo estuviera, efectivamente, escuchando. Wozniak ha dicho en otras ocasiones que tiene teléfonos Android para compararlos con el iPhone, así que no necesariamente estaba hablando de Apple…
En todo caso —quizá para evitar meterse en problemas— Wozniak reorientó discretamente su respuesta, y pasó a hablar de alguien, o algo, que, ciertamente, nos “escucha”: las redes sociales. Wozniak daba el ejemplo de los “me gusta” en Facebook. Aunque nosotros pensamos que el destinatario del “me gusta” es, digamos, un amigo, la red social registra esta información y la monetiza, presentándonos anuncios personalizados, o informando a anunciantes. ¿Por qué aceptamos este “espionaje” sin más?
Supongamos que una nueva empresa desarrollara un servicio de telefonía móvil, y lo ofreciera gratuitamente, con una sola condición: que demos permiso para que nuestras conversaciones sean escuchadas, analizadas e incluso vendidas a terceros. ¿U
Julio Iglesias tiene un nuevo hijo… de 43 años
En noviembre de 1992, la revista del corazón española Semana publicaba en portada dos grandes fotografías, una al lado de la otra: la del cantante Julio Iglesias y la de un desconocido quinceañero llamado Javier. El titular: “Javier es hijo de Julio Iglesias”.
Javier Sánchez Santos tiene ahora 43 años, y lleva casi tres décadas luchando para que Julio Iglesias reconozca que es su padre. O, más bien, para que un juez lo dictamine, porque a estas alturas está clarísimo que el cantante no tiene ninguna intención de reconocerlo. Maria Edite Santos, la madre de Javier, asegura que en 1975 tuvo un romance con Julio Iglesias, cuando el cantante estaba casado con Isabel Preysler, su primera mujer.
Iglesias no quiere ni oír hablar del tema. Tener fama de playboy es una cosa, pero verse forzado a admitir públicamente que tuvo un hijo en una relación extramatrimonial es otra muy diferente. O quizá le parece que con los 8 hijos que hasta ahora se le conocían ya es suficiente.
Ya a principios de los noventa, un juez valenciano dictaminó que Javier Sánchez era hijo de Julio Iglesias. Una victoria efímera porque, dos años después, la sentencia, recurrida por los abogados del cantante, fue revocada.