¿Compensar las emisiones de los vuelos de verano?
Dentro de unos días vuelo a Norteamérica y, como suele pasarme últimamente cuando viajo, ando preocupada con las emisiones. Culpar del calentamiento global a empresas y gobiernos es, por supuesto, fácil. No me entiendan mal, tanto compañías como dirigentes políticos pueden y deben hacer mucho más por combatir el cambio climático. Pero, admitámoslo, cada uno de nosotros debe asumir también su parte de responsabilidad.
¿Transcurre más lento el tiempo en verano?
En algún momento del estío, especialmente si estamos de vacaciones, quizá nos asalte el recuerdo de los largos veranos de nuestra infancia. ¿Por qué, a medida que nos vamos haciendo mayores, los meses y los años parecen pasar cada vez más rápido?
Según han descubierto los psicólogos, esta “aceleración subjetiva” del tiempo es una experiencia común, que suele comenzar hacia el final de la segunda década de vida. Diversas teorías, algunas de ellas complementarias entre sí, intentan explicar este fenómeno. Todas parten de la base de que lo que cambia es nuestra percepción del tiempo, pero que el tiempo en sí transcurre siempre al mismo ritmo. Una asunción que, desde Einstein, sabemos que es falsa, pero que podemos dar por buena si no vamos en una nave moviéndose por el espacio a enorme velocidad.
Desde un punto de vista biológico, algunas teorías explican las diferencias en nuestra percepción del tiempo en términos metabólicos. Los niños tienen un ritmo cardíaco más alto que los adultos, su sangre circula más rápidamente, respiran más aceleradamente, etcétera. Es como si su reloj interno fuera más acelerado y, por lo tanto, en un día cubriera más horas que el nuestro. Su jornada tiene m
Sol y playa en las redes sociales
Diversos estudios muestran cómo las redes sociales se están convirtiendo en eficaces sistemas para viralizar estados de ánimo. Lo que se siente en un lugar puede propagarse, en cuestión de horas, a muchos otros sitios. Y el verano es una de las épocas donde este efecto puede verse con más claridad.
Pero, ¿no descansa la gente de pantallas y redes sociales ni siquiera estando de vacaciones? Pues, al parecer, no. Una minoría sí dice tomarse un pequeño descanso en verano, pero esta disminución se ve ampliamente compensada por quienes aprovechan parte de su tiempo libre para publicar más cosas de lo normal en Internet.
La diferencia es que, en verano, dejamos de lado portátiles y tabletas y utilizamos más nuestro inseparable compañero digital, el smartphone. Los dispositivos móviles nos permiten seguir conectados desde nuestro lugar de vacaciones, y compartir nuestras aventuras con familia y amigos. Y quienes durante la época estival están más activos en las redes sociales comparten sobre todo imágenes… ¡en verano se suben más del doble de fotografías que en invierno!
Quizá yo misma esté bajo los efectos positivos del estío porque, aunque en general no soy muy fan de las redes sociales, e
El arte de no hacer nada
Estos días me estaba acordando de una genial viñeta que vi hace tiempo en la revista The New Yorker. En el interior de una cafetería, se ven tres mesas. En dos de ellas, sus ocupantes tienen desplegados un portátil y papeles varios; claramente, están trabajando. El tercer cliente, que solo tiene una bebida frente a él, se dirige a una de las otras personas: “Perdone que le moleste, pero me preguntaba si podría pedirle prestado algo de trabajo”.
El agudo dibujante fue capaz de reflejar a la perfección la cultura de estar siempre trabajando —o, al menos, ocupado— y de que, además, se sepa. Estar desocupado es incómodo, casi vergonzante. Una cultura muy arraigada en algunos países asiáticos y también en Estados Unidos que, con mayor o menor éxito, intenta vendérnosla al resto del mundo.
El principal problema de esta cultura es que… en fin, parece que una tiene que disculparse por tener vida. La salud y la felicidad se resienten, e incluso aquellos que encuentran un trabajo que les apasiona acaban teniendo una vida más bien monodimensional. Pero también es un problema para el propio sistema productivo, porque, cuando uno está corriendo todo el día en la rueda, como un hámster, su rendimi
Noticias veraniegas
Ahora que estamos en época estival, llegan a los informativos españoles los inevitables temas recurrentes de verano. No sé si durante estos meses realmente hay menos noticias, o si es por falta de personal en las redacciones… porque ya saben que, en agosto, en nuestro país algunos lugares de trabajo quedan semidesiertos.
Sea cual sea el motivo, los temas recurrentes, cual virus imposible de contener, ocupan estos días buena parte del espacio informativo. Pero, a diferencia de los virus, que mutan, estos temas regresan inalterados año tras año: el estado de las carreteras y las operaciones de tráfico, la ocupación hotelera y de las playas, las rebajas, qué hacer con tu mascota en vacaciones… y, por supuesto, el posado de verano de Ana Obregón.
Otro asunto socorrido, y quizá algo más interesante, son las recopilaciones de “cosas que hacíamos antes en verano”. Una temática, en realidad, válida para todo el año, pero sin duda muy apropiada para los meses estivales.
Muchos de estos asuntos están, por supuesto, relacionados con la tecnología, como el revelado de las fotos de vacaciones. Ahora estamos acostumbrados al lujo de comprobar inmediatamente si una foto ha salido bien; antes, uno to