Continúa el verano caliente de Hong Kong
Hace una semana, las multitudinarias protestas de Hong Kong parecían volver a transcurrir pacíficamente. El viernes, miles de manifestantes formaron una cadena humana de 50 kilómetros de longitud, también sin enfrentamientos con la policía. Pero el pasado fin de semana volvió la violencia; la policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos para disolver a los manifestantes, que se enfrentaron a las fuerzas del orden con ladrillos, palos y barras metálicas.
Bombillas centenarias para iluminar el futuro
En el parque de bomberos número 6 de Livermore, en California, hay una bombilla que, excepto por un cambio de ubicación, lleva encendida desde el año 1901. Conocida como la Bombilla Centenaria de Livermore, tiene su propia web, www.centenialbulb.org, donde una cámara retransmite imágenes en vivo de su funcionamiento.
Como si se tratara de una personita, la bombilla ha recibido todo tipo de reconocimientos, felicitaciones y premios, entre ellos el récord Guinness por ser la bombilla que lleva más tiempo encendida. La cuestión es que la longevidad de esta bombilla no es tan extraordinaria como podría parecer. El museo de su fabricante, Shelby Electric Company, en Ohio, tiene otras bombillas producidas en la misma época por la compañía, y que todavía funcionan.
¿Cómo es posible que, al mismo tiempo, y más de un siglo de progreso tecnológico después, no pasa un mes sin que se funda alguna bombilla en casa? La respuesta, como sabrán, se resume en dos palabras: obsolescencia programada. Las bombillas están diseñadas para durar solo un cierto número de horas, al igual que ordenadores, teléfonos inteligentes, y todo tipo de electrodomésticos. Después se convierten en basura, y debemos acudir
Malasaña contra el botellón
Hace unos años, recién llegada a Madrid, alquilé un piso que daba a una pequeña plaza de barrio. Todo parecía perfecto. La primera noche me metí en la cama, pero un murmullo de gente me impedía dormir. Incluso cerrando la ventana, las risotadas y ocasionales gritos me despertaban cada pocos minutos. Al asomarme fuera, comprendí que había cometido un grave error: aquella plaza era lugar de encuentro para botellones.
Durante un botellón, grupos de jóvenes se reúnen en lugares públicos para consumir alcohol y socializar. En principio, no hay nada de malo en que un grupo de personas se siente en una plaza a tomar unas cervezas. Pero, en la práctica, en muchos casos los botellones acaban generando molestias importantes.
Uno de los principales problemas es, por supuesto, el ruido. Pretender que un grupo de jóvenes que está de fiesta mantenga un volumen de voz moderado es, ya de por sí, difícil. Pero si a esto añadimos un consumo de alcohol que, en el caso de los botellones, con frecuencia es bastante elevado, el ruido alcanza fácilmente un nivel que molesta e impide a muchos vecinos descansar. El otro gran perjuicio de los botellones es la suciedad. Tras la fiesta, el lugar escogido para u
Friends y el efecto mantita
Viendo antiguos episodios de la serie Friends en Netflix, alguna vez me he sorprendido bajando el volumen de la tele. Supongo que, en el fondo, me da un poco de vergüenza. ¿Qué pensarán los vecinos, que soy una rarita que sigue anclada en los noventa?
Pero, tras leer un artículo relacionado con el tema en The Guardian el pasado 21 de agosto, ahora sé que mis vecinos seguramente también están viendo Friends, The Big Bang Theory o El Príncipe de Bel-Air. Y no solo mis vecinos; hace unos días, la productora del actor Robert de Niro demandó a un exempleado por ver nada menos que 55 episodios de Friends en cuatro días… en horas de trabajo.
Al parecer, Netflix no publica un ranking de visionado de contenidos en su plataforma digital. Pero datos de la empresa Jumpshot, citados por The Guardian, indican que la serie más vista en Netflix no es Stranger Things, Black Mirror, o The Crown; lo más visto es The Office, seguido ni más ni menos que por Friends.
¿A qué se debe este interesante fenómeno? La principal teoría es que muchos utilizamos los servicios de vídeo bajo demanda de manera similar a la televisión tradicional: como un entretenimiento que requiere un nivel de atención medio-bajo y qu
Pescar basura en el mar de Alborán
En la imagen que tengo asociada a los barcos pesqueros, cuando los marineros suben a bordo una red y la abren, una cascada de peces se desparrama por la cubierta. Pero, en muchos lugares del mundo, por desgracia esta imagen ya solo existe en la memoria.
Aunque en número decreciente, las redes siguen trayendo peces. Pero ya hace tiempo que traen también muchas otras cosas, como bien saben los marineros del Águilas. Periodistas de El Mundo, embarcados en el pesquero granadino para un artículo del pasado 21 de agosto, vieron, entre las sardinas recién pescadas, un sombrero de paja, todo tipo de envases de plástico, una tubería, flotadores…
El Foro Económico Mundial prevé que, dentro de tan solo una década, los mares del mundo contendrán una tonelada de plásticos por cada tres toneladas de peces. Y que, en 2050, el peso de los residuos en los océanos será superior al de todos los peces juntos. Espeluznante.
Enrique Montero, profesor de la Universidad de Cádiz entrevistado por El Mundo, lo tiene claro: “si el mar se muere, nosotros también”. Imagino que los pescadores del Águilas y de los otros cuatro barcos que colaboran con Montero en el proyecto Ecopuertos intuyen algo similar.
A pesar d