España aumenta el despilfarro de alimentos
Hace apenas unas pocas semanas, la Organización de las Naciones Unidas hizo público un informe demoledor, según el cual la Humanidad se encuentra al borde de traspasar el punto de inflexión, también conocido como "punto de no retorno". En pocas palabras, si los habitantes del planeta Tierra, principalmente aquellos ciudadanos que residen en el Primer Mundo, no moderamos a partir de este momento el consumo de carne, es muy poco probable que los efectos del cambio climático puedan tan siquiera dosificarse.
Donald Trump amenaza a las especies ya amenazadas
Donald Trump se ha definido a sí mismo como "ecologista". No, no es un chiste. Lo dijo en rueda de prensa y ante las cámaras de televisión el pasado 26 de agosto. Según sus palabras, él ha tenido que elaborar numerosos informes medioambientales durante sus largos años como empresario, y eso ya lo califica como un buen ecologista. De modo que poco importa que continúe negando la existencia del cambio climático o que se haya retirado de los acuerdos de París para revertir el calentamiento global. O que se haya plegado por completo a los intereses de las grandes corporaciones petroleras y de combustibles fósiles.
Supongo que, en la cabeza del presidente estadounidense, tampoco tienen especial importancia las modificaciones que muy pronto afectarán a la Ley nacional de especies en peligro. El pasado 12 de agosto, la Administración Trump anunció que dicha ley, vigente desde 1973, sufrirá importantes cambios. Aún no está muy claro en qué consistirán exactamente dichas modificaciones, pero los grupos ecologistas —es decir, los verdaderamente ecologistas— ya han advertido que tales cambios sólo buscan debilitar la legislación vigente para así favorecer a las industrias extractivas, a las mu
El miedo a un nuevo “corralito” se extiende en Argentina
Una palabra que nadie quisiera nombrar ronda la mente de todos los argentinos en estos momentos: "corralito". Aquella pesadilla, que se inició en diciembre del 2001 y se prolongó durante casi un año, fue el detonante de una de las peores crisis económicas que se recuerdan en la nación austral. Debido al "corralito" ordenado por el gobierno, los ahorradores se vieron incapacitados para retirar dinero en efectivo de sus cuentas bancarias durante largos meses. A partir de ese momento, millones de personas vieron gran parte de sus ahorros desaparecer poco a poco, debido a la devaluación fulminante que sufrió el peso argentino. Nadie desea que aquel trauma se repita. Pero los síntomas ya se han presentado de nuevo: inflación desbocada, crecimiento económico anémico, progresiva devaluación del peso frente al dólar e incapacidad del gobierno argentino para saldar sus deudas multimillonarias con los acreedores internacionales.
Todas las alarmas saltaron el pasado 30 de agosto, cuando Alberto Fernández, candidato por el bando peronista a la presidencia de Argentina y principal rival del actual presidente Mauricio Macri, declaró en una entrevista que "Argentina está en una suspensión de pago
Woody Allen se coloca tras las cámaras en San Sebastián
No hay duda de que el movimiento #MeToo, surgido hace ya dos años en Estados Unidos y luego expandido a muchas latitudes del globo, ha hecho rodar varias cabezas hasta el día de hoy. Numerosas celebridades han quedado diezmadas por el camino. Harvey Weinstein, Kevin Spacey y Louis C. K. son sólo algunos de los personajes famosos cuyas carreras se han visto prácticamente arruinadas a causa de acusaciones por abusos sexuales o por prácticas machistas. Otra aclamada personalidad que ha estado caminando en la cuerda floja en los últimos tiempos es el reconocido cineasta neoyorquino Woody Allen. Bien es cierto que las sospechas que se ciernen sobre él, relacionadas con unos supuestos abusos sexuales perpetrados en 1992 a su hija adoptiva, Dylan Farrow, surgieron con anterioridad a la eclosión del #MeToo. Sin embargo, este movimiento feminista consiguió situar bajo los focos de la prensa al afamado director. Y tanto fue así que, a lo largo del último año, Woody Allen ha sufrido una campaña de boicot que le ha impedido no sólo exhibir su última película en las salas de cine estadounidenses, sino también conseguir financiación para filmar sus nuevos proyectos cinematográficos.
Sin embargo,
El “fenómeno Rosalía” se expande por todo el planeta
Debo de ser una de las poquísimas personas en España que no están enganchadas a Rosalía. Quizá he escuchado, por simple casualidad, unas dos o tres canciones, ninguna de principio a fin. La verdad es que la fusión entre el flamenco y los ritmos urbanos nunca ha estado entre mis preferencias, mucho menos si también se cuelan en la fórmula el trap y el reguetón. Cosas de la edad, quizá. Pero lo cierto es que cada vez más me siento como un extraterrestre, porque el huracán Rosalía parece llevárselo todo por delante, reclutando nuevos fans a cada momento y en cada rincón del planeta. Es prácticamente imposible pasar un día completo sin escuchar o leer su nombre al menos un par de veces. De modo que no descarto la posibilidad de que este virus, tarde o temprano, me infecte y termine comprándome un CD de la cantante. Sí, también soy una de las pocas personas que aún continúan comprando CDs en las tiendas de discos.
Y es que el "virus Rosalía" es altamente contagioso, y hace tiempo que ya ha traspasado las fronteras de España. Desde que publicó su primer éxito, "Malamente", hace tan sólo poco más de un año, Rosalía ha tenido un ascenso meteórico. Me cuesta mucho recordar algún otro artista