John Lewis forma parte de la Historia de los Estados Unidos. La fotografía en la que aparece John Lewis de rodillas, vestido con una gruesa gabardina, mientras es apaleado de manera brutal por un policía, es una imagen icónica, la cual permanece grabada en la retina de incontables estadounidenses de diversas generaciones. Aquel 7 de marzo de 1965, en Selma, en el estado de Alabama, Lewis cometió un supuesto crimen, algo que, por aquel entonces, se castigaba de manera violenta: exigir —de forma pacífica— el pleno derecho al voto para la comunidad afroamericana. El activista sufrió una fractura de cráneo debido a los terribles golpes propinados por un desalmado policía. Dos semanas después, en esa misma localidad de Selma, se repitió la marcha de protesta, esta vez con la presencia de Martin Luther King al frente de la multitud de manifestantes. Cinco meses más tarde, aquello dio sus frut
No hay duda de que Estados Unidos es un país cuya sociedad se encuentra extremadamente polarizada hoy en día. Esto es un hecho irrebatible y es algo evidente para cualquier observador desde que Donald Trump ganó las elecciones, a finales del 2016. Esta crispación no ha hecho más que aumentar en los últimos tiempos. La crisis del coronavirus y las protestas raciales desatadas por la muerte de George Floyd han añadido más leña al fuego, aportando aún más incertidumbre y ansiedad a una población que ya se encuentra suficientemente nerviosa. Sólo así se explica que un episodio que en condiciones normales quizá no pasaría de ser anecdótico, se haya convertido de inmediato en tema de agria discusión a nivel nacional.
Hace dos semanas, el presidente de Goya Foods, Robert Unanue, expresó públicamente en la Casa Blanca su admiración por Donald Trump. Unanue dijo que el país había sido "realmente b
Al final se cumplió la hoja de ruta preestablecida. El pasado 12 de julio se realizaron las elecciones autonómicas en las comunidades de Galicia y del País Vasco. Y todo ello a pesar de que algunos analistas y observadores pedían que, debido a los pequeños rebrotes de contagios del coronavirus que se han venido registrando en las últimas semanas en ambas comunidades, dichas elecciones fueran aplazadas. Sin embargo, ambos presidentes autonómicos rechazaron tales solicitudes alegando, creo yo que con bastante razón, que más adelante la situación podría ser incluso más complicada y riesgosa, de modo que había que aprovechar cuanto antes la ligera tregua que el Covid-19 ha brindado a España a lo largo del último mes. Al parecer, la decisión de celebrar las elecciones en estos momentos no fue desacertada. Según numerosos testigos de diversos medios de comunicación, las medidas de seguridad y
El problema principal con los nacionalismos es que muchas veces bordean el fanatismo ideológico. Y ya sabemos que todo fanático tiene una sola idea fija en la cabeza. Es lo que suele ocurrir con los sectores más radicales del independentismo catalán: como sólo piensan en la independencia, aprovechan cualquier circunstancia para utilizarla como piedra arrojadiza en contra del Estado español. Pero eso, en ocasiones, puede traer consecuencias imprevistas y contraproducentes.
Hace un par de meses, cuando la pandemia estaba en su apogeo en nuestro país y los fallecidos diarios se contaban por centenares, varios dirigentes catalanes arremetieron sin pausa en contra del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Las cifras de contagios no paraban de ascender día a día en Cataluña, al igual que en el resto del país. Esta circunstancia fue aprovechada por algunos líderes independentistas (en
El Real Madrid finalmente lo consiguió. El pasado 16 de julio, los jugadores del equipo blanco alzaron la copa de la Liga española en medio del atronador silencio de un estadio completamente vacío. Ésta ha sido la temporada futbolística más atípica en toda su historia. Debido a las medidas para frenar la pandemia del coronavirus, las últimas once jornadas del campeonato debieron disputarse en estadios a puertas cerradas. Pero a pesar de la visible soledad de las gradas vacías, los miembros del Real Madrid no pudieron ocultar su satisfacción al conquistar un trofeo que se les había resistido desde el año 2017. Ganar la competición española se había convertido en la gran obsesión del entrenador, el francés Zinedine Zidane. De hecho, conquistar esta copa era también la prioridad de la directiva del Real Madrid, incluso por encima de la Champions League de este año. Y esto es realmente curio