En el marco de este programa, hemos hablado varias veces, a lo largo de los últimos meses, acerca de la incompetencia de la mayoría de los líderes políticos actuales. Un problema que se hace aún más grave en estos tiempos difíciles, marcados por la pandemia del coronavirus. Está claro que muchos de ellos no han estado a la altura. Lo hemos visto, por ejemplo, en Estados Unidos, Reino Unido, México o Brasil, países cuyas altas cifras de contagios y fallecimientos guardan estrecha relación con la ineficiencia de la clase dirigente a la hora de afrontar la crisis. En España está claro que las cosas tampoco se han hecho demasiado bien. Pero si hay alguna Comunidad dentro de este país que ha demostrado no sólo su ineficacia, sino también una enorme irresponsabilidad, es la madrileña. A día de hoy, la Comunidad de Madrid continúa mostrando unas cifras bastante altas de contagios, a diferencia de otras zonas que sí han sabido reducir notablemente la incidencia del coronavirus. Y es que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, siempre ha querido dejar claro que una de sus principales prioridades es preservar, en la mayor medida de lo posible, la actividad económica de la
Si alguien pensaba que Lula da Silva era un cadáver político, pues supongo que estará muy sorprendido ahora. El histórico líder izquierdista está de vuelta, y al parecer con más energías que nunca para seguir dando la batalla en la agitada arena política brasileña.
El pasado 8 de marzo, Luiz Edson Fachin, un juez del Tribunal Supremo de Brasil, sorprendió a todos al anular de golpe cuatro procesos judiciales que habían condenado por corrupción al veterano líder del Partido de los Trabajadores. El inesperado fallo judicial restablece, por tanto, todos los derechos políticos que Lula había perdido en 2018, al ser condenado. De esta manera, Lula da Silva, a sus 75 años, es, a partir de ahora, perfectamente libre para presentarse de nuevo como candidato a la presidencia el año que viene, opción que no descarta en absoluto.
Y es que Lula, al parecer, es una persona con una energía inagotable. Ha superado en los últimos tiempos un cáncer de laringe, el coronavirus y también 580 días en la cárcel, la cual dejó atrás en noviembre del 2019. Y ahora afirma, a través de recientes entrevistas a varios medios de comunicación, sentirse como un "treintañero". También ha asegurado que la política es
La civilización humana, en teoría, se encuentra en permanente progreso. Y digo "en teoría" porque hay varios filósofos contemporáneos, entre ellos el británico John Gray, que defienden la idea de que el progreso humano es simplemente un mito. Una de esas lindas historias que el hombre se cuenta a sí mismo para complacerse. Aunque no se puede negar que es muy tentadora la idea de que el ser humano ha ido mejorando a través de los siglos, sobre todo en el campo de la moral. Después de todo, en el pasado la esclavitud y la tortura eran prácticas corrientes. En la actualidad, todo eso se considera como un crimen inaceptable, si bien es cierto que aún no hemos podido erradicar del todo estos terribles males. Y miremos también el caso de la homosexualidad. Hasta hace no mucho en términos históricos, la homosexualidad era penada con la cárcel en una gran mayoría de países. E incluso era considerada, hasta 1990, como una enfermedad mental por la Organización Mundial de la Salud. No hay duda de que hemos mejorado bastante en pocas décadas, a pesar de que hoy en día más de 70 países siguen considerando ilegales las relaciones sexuales entre personas del mismo género.
Pero lo que sí me sigue
El pasado 6 de marzo, se desarrolló la trigésimo quinta edición de los Premios Goya, el certamen fílmico que premia a las mejores producciones cinematográficas realizadas en España a lo largo del año. Y en esta ocasión, como os podréis imaginar, el espectáculo televisivo fue bastante desabrido, al igual que lo han estado siendo otros importantes certámenes alrededor del mundo, tales como los Globos de Oro en Estados Unidos o los premios César en Francia. Todo por culpa de la pandemia del coronavirus, claro. La presente edición de los Goya se asemejó más bien a una multitudinaria y muy complicada videoconferencia vía "Zoom", pues cada uno de los galardonados, así como los nominados, participaron desde sus casas a través de videollamadas. Aquello, por supuesto, restó bastante emoción a un certamen que año tras año suele dejar para el recuerdo muchos momentos memorables. No ocurrió así en esta ocasión. Aunque debo decir que probablemente muchos recordaremos, durante largos años, el encomiable trabajo realizado por Antonio Banderas como anfitrión de la gala. El célebre artista malagueño, actor fetiche de incontables películas de Almodóvar, asumió el gran reto de estar presente en todo
Siempre me ha encantado Karim Benzema como futbolista. Desde que llegó, en el año 2009, al Real Madrid (vaya, cómo pasa el tiempo tan deprisa...), he admirado su forma de jugar. Este talentoso jugador francés de ascendencia argelina no aparece demasiado en las portadas de los principales periódicos deportivos, tal como sí lo hacen, por ejemplo, Leo Messi, Neymar o Cristiano Ronaldo. No, Karim Benzema es más bien un jugador un tanto discreto, y no levanta muchas pasiones en las gradas (bueno, cuando las gradas de los estadios estaban llenas de aficionados, claro). Pero aunque no sobresalga demasiado en los medios de comunicación, nadie puede negar hoy en día que Benzema es un jugador sumamente efectivo frente a la portería contraria, tal como lo está demostrando durante la presente temporada.
Y digo "hoy en día" porque Benzema no siempre disfrutó en el pasado del afecto de los exigentes aficionados madridistas. El delantero francés siempre vivió bajo la larga sombra de Cristiano Ronaldo, la gran estrella indiscutible del club hasta hace poco. El propio Benzema ha reconocido en incontables entrevistas que su función en el equipo consistía básicamente en servir de apoyo al astro portu