El pasado 6 de marzo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo una apuesta arriesgada. Ante las cámaras de televisión, aseguró que el 70% de la población española estará vacunada a finales de agosto. Sus predicciones fueron textualmente las siguientes: "Cinco millones de ciudadanos vacunados antes del 3 de mayo, 25 millones en la semana del 19 de julio, y 33 millones de personas a finales de agosto (el 70% de la población)". Y digo que es una apuesta arriesgada porque el ritmo de vacunación, hasta este momento, está siendo considerablemente lento. Más de tres meses después de haberse iniciado la campaña supuestamente masiva de vacunación, apenas en torno al 7% de la población ha completado sus dos dosis de vacuna contra el Covid. De seguir este ritmo, difícilmente se podrán alcanzar las cifras sumamente optimistas ofrecidas por Sánchez. Varios líderes de la oposición ya se han apresurado a asegurar que, en caso de que a finales de agosto el porcentaje total esté muy por debajo del 70%, ellos se encargarán de recordarle al presidente sus temerarias palabras. Por tanto, existe la posibilidad de que este anuncio, el cual ha brindado esperanzas ("principio del fin", ha d
En la década de los sesenta, en plena dictadura franquista, el régimen español ideó un eslogan con el que atraer a miles de turistas de toda Europa: "Spain is different". Y vaya si lo era en aquellos lejanos tiempos, sobre todo en comparación con el resto del continente. Ese llamativo eslogan turístico aún pervive en nuestros tiempos. Y me parece que ahora mismo es más actual que nunca. Sólo que quizá debería ser cambiado por otro lema, algo más preciso: "Madrid is very different".
Y es que la comunidad madrileña se ha convertido en un paraíso del ocio y la diversión dentro de España. Y no sólo a los ojos de los propios españoles, sino también ante toda Europa. Mientras las dieciséis comunidades españolas restantes han implementado estrictas medidas para contener la pandemia, muchas de ellas relacionadas con el cierre de bares y restaurantes, Madrid se encuentra casi en plena actividad. La vida nocturna en la capital española es en estos momentos la envidia de millones de jóvenes de todo el continente. Es verdad que sigue imperando el toque de queda a partir de las 11 de la noche, hora en la que deberían cerrar todos los locales comerciales. Sin embargo, esta medida, ya bastante la
Mario Draghi, el primer ministro italiano, quizá haya cometido un desliz diplomático cuyas consecuencias aún son inciertas, pero en realidad se atrevió a expresar en público lo que muchos también piensan: que el presidente de Turquía es, simple y llanamente, un dictador. Sus palabras textuales en referencia a Recep Tayyip Erdogan, dichas el pasado 8 de abril al final de una rueda de prensa, fueron las siguientes: "Con los dictadores (llamémosles por lo que son), con los que uno tiene que colaborar, hay que ser franco al expresarles la diferencia de visión".
Draghi manifestaba así su repulsa ante el vergonzoso episodio, ocurrido en Ankara dos días antes, que ya ha sido bautizado mordazmente como "sofagate" (término que evoca, obviamente, al escándalo de Watergate). Aquel episodio puede resumirse en un par de fotografías, las mismas a las que todos hemos tenido acceso a través de los medios de comunicación: en una primera imagen vemos a Ursula von der Leyen, la actual presidenta de la Comisión Europea, de pie y observando atónita a Erdogan y a Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, sentados en dos sillas y muy próximos entre sí. No hay más asientos alrededor. En la siguiente
Según el Libro Egipcio de los Muertos, texto sagrado que data en torno al año 1650 a.C., los difuntos eran llevados al encuentro de Osiris en el inframundo. No hay duda de que los grandes faraones del antiguo Egipto se tomaron todas las molestias para que, una vez fallecidos, y tras ser desarrollados cada uno de los ritos funerarios prescritos, sus almas cumpliesen los requisitos necesarios para realizar aquel último peregrinaje. Yo no sabría asegurar si aún se encuentran en presencia de la gran deidad, y mucho menos si pueden echar un vistazo desde el más allá a cuanto acontece hoy en día sobre la Tierra. Pero en caso de que pudieran hacerlo, probablemente se sorprenderían de que, varios milenios más tarde, los habitantes de Egipto aún siguen rindiéndoles pleitesía. Aunque también es posible que sintiesen cierto malestar al ver sus cuerpos momificados trasladados sacrílegamente una y otra vez.
No creo que todas estas elucubraciones perturben demasiado a las autoridades actuales de Egipto. El pasado 3 de abril, en medio de un espectáculo fastuoso y faraónico (nunca mejor dicho), 22 momias de reyes y reinas del antiguo Egipto desfilaron por última vez por las calles de El Cairo. Aunq
La vida de Michelangelo Merisi da Caravaggio ha estado llena de claroscuros, al igual que sus famosos cuadros. Es un personaje único dentro de la historia del arte que siempre ha despertado una enorme fascinación, no sólo por su incomparable talento, sino también por su vida rocambolesca, azarosa y plagada de misterios. Su estilo, caracterizado por el uso de tonalidades oscuras, llegó a ser denominado como "tenebrismo" en la Roma de finales del siglo XVI y principios del XVII, ciudad en la que alcanzó gran fama y reputación. Y algo tenebrosa fue también su vida, pues estuvo marcada por episodios de extrema violencia (incluso llegó a ser acusado de asesinato). Para añadir aún más misterio a su agitada biografía, no se sabe a ciencia cierta la causa de su muerte, ocurrida en 1610 cuando tan sólo contaba con 38 años, ni el lugar exacto en el que yace sepultado.
El aura de misterio que rodeó al gran Caravaggio en vida permanece intacta hasta nuestros días. Y tanto es así que el pintor, varios siglos después de su muerte, nos acaba de brindar un nuevo episodio que contribuirá a seguir engrandeciendo su leyenda. Un reciente rumor en torno al célebre pintor "tenebrista" ha ido extendiéndos