La pandemia de coronavirus está dejando al descubierto ciertas realidades que quizá hubiera sido preferible no descubrir. Las manifiestas desigualdades entre los países desarrollados y el resto del mundo a la hora de recibir las vacunas dejaron claros los límites de la solidaridad internacional. Y ahora está emergiendo otro problema, que va más allá de la falta de solidaridad: las carencias de personal sanitario en el primer mundo amenazan con dejar semidesiertos los hospitales de los países en desarrollo.
Como contaba el New York Times este lunes, 24 de enero, el año pasado la Organización Mundial de la Salud contabilizó un número récord de huelgas y otras acciones sindicales en los sectores sanitarios de un gran número de países. Estados Unidos, por ejemplo, al parecer ha perdido aproximadamente un 20 % del personal sanitario durante la pandemia, por problemas como el exceso de trabajo o la falta de equipos de protección personal.
Para atajar el problema, los países europeos y norteamericanos han lanzado una agresiva campaña de selección de personal, que llega virtualmente a cualquier rincón del planeta donde haya trabajadores cualificados. Los servicios de inmigración han implant
No sé si habréis visto la película Don’t Look Up. Con un reparto tan cargado de buenos actores, quizá me esperaba más, pero aun así la recomiendo. Una cosa que el filme refleja muy bien es lo difícil que resulta hoy en día captar la atención de la gente, especialmente cuando se trata de contar problemas.
Algo parecido —aunque, esperemos, a un menor nivel de gravedad— ocurre con las bacterias resistentes a los antibióticos. La comunidad médico-científica comenzó a identificar este fenómeno ya en los años noventa, y, a estas alturas, imagino que bastantes de vosotros habréis oído hablar del tema. Y, sin embargo, décadas después, ahí sigue el problema. Agravándose, de hecho, cada año que pasa.
Ahora, un artículo publicado el pasado 19 de enero en la revista The Lancet podría ayudar a cambiar las cosas. Es el estudio más ambicioso llevado a cabo hasta la fecha sobre el impacto de las bacterias resistentes a los antibióticos, —o resistencia antimicrobiana— y analiza las muertes asociadas a decenas de patógenos en 204 países y territorios.
El estudio estima que, a nivel global, en 2019 la resistencia antimicrobiana provocó de manera directa casi 1,3 millones de muertes. Una cifra que supera
Imagino que el tenista Novak Djokovic, número uno del mundo, piensa que vacunarse o no es una cuestión personal suya. Y la decisión, efectivamente, le corresponde solo a él. Sin embargo, ser una estrella mundial del deporte, algo que le ha hecho rico y famoso, también conlleva ciertas responsabilidades. Un hecho que, a veces, se diría que el deportista serbio prefiere olvidar.
En la recta final del affaire Djokovic en el Abierto de Australia, uno de los argumentos presentados por el ministro de Inmigración, Alex Hawke, para justificar la expulsión del tenista fue que Djokovic es visto como un “talismán” por la comunidad antivacunas. Y que su presencia habría podido contribuir a avivar el sentimiento antivacunas en el país. Personalmente, soy muy crítica con las políticas de inmigración australianas, y con la manera en que el Gobierno de Scott Morrison llevó el caso Djokovic. En su momento, el argumento del ministro Hawke me pareció una exageración. Y, sin embargo, ahora me lo estoy replanteando.
Todavía faltan varios meses para el Abierto de Madrid de tenis. Pero la polémica de Djokovic con la vacunación, lejos de quedar zanjada en Australia, ahora se ha instalado en el torneo madril
El quinto pilar del estado del bienestar debe ser la vivienda. Es una frase que Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno, suele pronunciar con frecuencia. Gran parte de los españoles, yo entre ellos, sin duda estaría de acuerdo y, sin embargo, no por mucho repetir la idea va a convertirse en realidad.
En nuestro país, aproximadamente un 25 % de la población vive en apartamentos alquilados, una cifra al alza. Pero, en muchas ciudades, los inquilinos afrontan un problema que cada vez parece ir a más: el aumento de los precios del alquiler está por encima, o muy por encima, de la subida de los salarios. Año tras año. Una tendencia que pone en dificultades a muchas familias, por no hablar de los jóvenes, que en España se independizan con casi 30 años de media de edad.
Supuestamente, la esperada Ley de Vivienda, que el Gobierno lleva tiempo prometiendo, va a implantar medidas de control de los precios del alquiler. Pero la propuesta de ley no llega a materializarse, y PSOE y Unidas Podemos, los dos socios del gobierno, han tenido y siguen teniendo —creo— serias discrepancias sobre su contenido.
Entretanto, el pasado martes, 18 de enero, el Consejo de Ministros aprobaba el Bono Joven. Una
Cuando en 2019 se interceptó el sumergible “Che” en la ría gallega de Aldán, los rumores sobre narcosubmarinos llevaban tiempo corriendo entre la policía. Pero, como si se tratara de una exótica especie que nadie ha logrado ver, hasta entonces su existencia solo se sospechaba, a partir de las confesiones de narcotraficantes arrepentidos. Con la caza del “Che”, la primera captura de un narcosubmarino llevada a cabo en Europa, los rumores se confirmaban.
El pasado 18 de enero, El Independiente entrevistó al periodista gallego Javier Romero, tras la publicación de su libro Operación Marea Negra. En él, Romero reconstruye el periplo del “Che”, cargado con 3 toneladas de cocaína, desde Brasil hasta Galicia. Una peligrosa travesía de 27 días y más de 3.500 millas náuticas, donde los tres tripulantes de la nave, construida artesanalmente en la selva del Amazonas, estuvieron más de una vez al borde del desastre.
Aunque se habla de narcosubmarino, en realidad el “Che” no era capaz de navegar completamente sumergido en el agua. Como un cocodrilo que se mueve sigilosamente solo con los ojos fuera del agua, al parecer el “Che” debía mantener siempre fuera una pequeña torreta de unos 35 centímetr