Si las protestas de camioneros en Ottawa, la capital de Canadá, querían captar la atención del público, hay que admitir que lo han conseguido. Y no solo la del público canadiense, sino también del internacional, especialmente después de que, tras más de una semana de protestas, el pasado 7 de febrero, Jim Watson, el alcalde de la ciudad, declarara el estado de alerta.
El motivo de la protesta fue una nueva norma, que entró en vigor el mes pasado, que obliga a los camioneros no vacunados que crucen la frontera entre Estados Unidos y Canadá a ponerse en cuarentena. Todo el mundo tiene, por supuesto, derecho a manifestarse. Y, sin embargo, para mí, a los camioneros la situación se les ha ido de las manos. Lo que están haciendo no es protestar, es vandalizar la ciudad e intentar intimidar al público con conductas agresivas, incluso violentas.
Según el alcalde Watson, la capital está completamente fuera de control; los manifestantes tienen a la policía desbordada y suponen un peligro para la seguridad de los residentes. Al parecer, las autoridades han puesto en marcha más de 60 investigaciones criminales por robos, delitos de odio, daños a la propiedad, y otros crímenes.
Pero ¿qué es esto?
"Deberíamos dejar de repetir la palabra increíble”, acertó a decir uno de los comentaristas de televisión que el pasado domingo, 30 de enero, retransmitían la final del Abierto de Australia de tenis. Tenía razón. No solo porque escuchar la misma palabra una y otra vez aburre sino porque, a medida que el partido iba acercándose a su fin, había que empezar a creerse la gesta del tenista español Rafael Nadal.
Para quienes llevamos años viendo jugar a Nadal, tras su primer par de juegos al servicio, ya quedó claro que los fans del mallorquín íbamos a sufrir con él. El servicio de Nadal, que, de la mano de su entrenador actual, —el extenista también de Mallorca Carlos Moyá— ha mejorado notablemente, no fluía como en rondas previas del torneo australiano. El balear iba constantemente a remolque. Entretanto, su rival, el ruso Daniil Medvedev, parecía flotar sobre la pista, golpeando la bola con la precisión de una máquina.
El primer set acabó con un claro 6-2 a favor de Medvedev. El segundo estuvo más competido, pero el tenista ruso también se lo llevó. En el tercer set, con 3 juegos a 2 a favor de Medvedev, y tres puntos de ruptura para el ruso, parecía que el fin se acercaba. Pero nadie c
Una mala costumbre que siempre hemos tenido los seres humanos es la de culpabilizar, sin fundamento, a ciertos grupos o individuos por los males que aquejan a la comunidad. Un hábito que, desgraciadamente, sigue muy vivo en la actualidad. Pero, para adquirir perspectiva sobre el presente, casi nunca está de más estudiar el pasado. Motivo por el cual, el pasado 26 de enero, el Parlamento de Cataluña discutía un tema algo inusual: la brujería. Y, más específicamente, el fenómeno de la caza de brujas.
Los historiadores Pau Castell y Agustí Alcoberro llevan más de diez años investigando las cazas de brujas en Cataluña y, en 2021, publicaron un reportaje con algunas de sus conclusiones en la revista Sàpiens. Entre los siglos XV y XVIII, en la región catalana fueron ejecutadas más de mil personas, —la inmensa mayoría, mujeres— acusadas de brujería.
Un “crimen”, la brujería, que, estaréis de acuerdo conmigo, no habían cometido. Muchas fueron torturadas y ejecutadas, o encarceladas de por vida, desterradas… ¿Y todo por qué? ¿Y por quién? La creencia popular es que, en nuestro país, detrás de las cazas de brujas estaba la Inquisición. Sin embargo, Castell y Alcoberro han descubierto que, al m
El pasado 3 de febrero, se publicaba en España En busca de Dora Maar, un libro que relata la vida de esta pintora, fotógrafa y poeta francesa. También musa y amante de Pablo Picasso, aunque el principal deseo de la autora de la obra, la periodista Brigitte Benkemoun, al escribir el libro, fue “que Maar existiera, antes y después de Picasso”.
El origen del libro, y su hilo conductor, es una vieja agenda Hermès de cuero rojo que Benkemoun compró a un anticuario en 2016. En su interior, la periodista descubrió una pequeña libreta de direcciones, entre cuyos nombres se encontraban algunos de los más afamados artistas e intelectuales de la Francia de posguerra: Breton, Cocteau, Lacan…
Pero ¿de quién era aquella misteriosa agenda que, por una casualidad de la vida, había caído en sus manos? Tras algunas indagaciones, Benkemoun dedujo que su antigua propietaria no podía ser otra que la artista Dora Maar. La periodista comenzó a investigar la relación de Maar con cada una de aquellas conocidas figuras… y, en algún momento, se dio cuenta de que tenía un libro entre manos.
A estas alturas, creo que no es ningún secreto que Picasso tuvo relaciones abusivas con varias de sus amantes. Por desgraci
Solo entre el pasado mes de octubre y finales de enero, más de un millón de afganos emigraron a Irán. Cada día que pasa, entre 4 y 5 mil personas intentan cruzar la frontera afgano-iraní, como contaba el New York Times el pasado 3 de febrero. Desde que los talibanes accedieron al poder, en verano de 2021, la economía de Afganistán se ha derrumbado. Y, según el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, más de la mitad de la población afgana está pasando un hambre “extrema”.
Viendo, en las fotos del New York Times, las expresiones de algunos de quienes intentan cruzar la frontera con Irán, se le encoge a uno el corazón. Una madre con seis hijos, escalando un muro fronterizo en mitad de la noche, y dándose cuenta, tras ser detenida por las autoridades iraníes, de que había perdido a dos de sus hijos. Al parecer, más tarde, ya de vuelta en Afganistán, afortunadamente pudo reunirse con los pequeños, pero, para hacer algo así, hay que estar muy desesperado.
La “intervención” occidental en Afganistán durante las últimas dos décadas, liderada por Estados Unidos, ha sido sin lugar a dudas uno de los fiascos más sonados que se recuerdan. La caótica retirada de las tropas estadou