¿Debemos los españoles estar orgullosos de Inditex?
8 November 2017
Uno puede inscribir su nombre en la posteridad de diferentes maneras. Algunos lo hicieron, por ejemplo, como figuras destacadas de las artes o de las ciencias. Otra categoría de “grandes nombres” bastante popular la componen los emperadores, genios militares y demás: Julio César, Napoleón, Atila…Consideremos el caso de Julio César. Sin sus conquistas militares, que extendieron significativamente el imperio romano, probablemente no estaríamos hablando de él. La conquista de la Galia, en la actual Francia, y sus otras campañas militares, dejaron un impresionante reguero de muerte y destrucción. Y todo por qué, ¿por la gloria de Roma?
Gloria aparte… ¿contribuyó César a un mundo mejor? A nadie parece importarle; César fascina por el dominio que ejerció sobre otros, aunque fuera a cuchillo. En nuestra época, tenemos la misma fascinación ciega por los super-ricos. Nadie pregunta si estos multimillonarios amasaron su dinero por medios legítimos, ni si con sus millones contribuyen al bien común. La noticia es en cuánto exactamente se valoran sus fortunas, y qué posición ocupan en el ranking de los más ricos.
El empresario español Amancio Ortega ya lleva varios años en las primeras posiciones