Árboles en el desierto
8 November 2017
Las organizaciones ecologistas y del desarrollo saben bien que hablar de calamidades, futuras o presentes, —desastres medioambientales, hambrunas, violaciones de los derechos humanos— es necesario, y cumple su función para movilizar a la gente. Pero también han aprendido que, si se centran solo en lo negativo, la gente acaba cansándose y abandonando.A los medios de comunicación, en cambio, parece que centrarse en lo negativo les funciona. Nos alimentan a diario con una dieta basada en lo nefasto, lo catastrófico, lo truculento. Una dieta informativa que, francamente, no puede ser buena. Al contrario; seguro que es tóxica para el espíritu.
La realidad cotidiana, incluso en zonas conflictivas, no es siempre el espectáculo dantesco que nos presentan. Los medios podrían y deberían buscar noticias positivas, que existen, y darnos una visión no necesariamente naíf, pero sí más equilibrada de la realidad.
Un ejemplo al caso es el proyecto del que quería hablarles, la Gran Muralla Verde para el Sáhara y el Sahel, en África. Esta fascinante iniciativa lleva en marcha desde 2007, —tras décadas de discutir la idea— pero personalmente es la primera vez que oigo hablar del tema en los medios, aun