España se queda sola en la defensa del aceite de palma
28 February 2018
España es sin lugar a dudas un país de contrastes y contradicciones. Aunque a veces me pregunto si habrá algún país en el planeta que no lo sea. En cualquier caso, los contrastes son realmente notorios en este país que habito. Por un lado la iglesia católica mantiene una enorme influencia sobre toda la sociedad, y aun así, a pesar de las tradiciones y el conservadurismo, los españoles nos preciamos de ser abiertos, tolerantes y respetuosos con las diferencias, incluidas las de orientación sexual. No en balde España fue uno de los primeros países del mundo en aprobar el matrimonio homosexual. Algo que, curiosamente, no parece contradecir el fervor religioso que cada Semana Santa se despliega por las calles de pueblos y ciudades. Veamos otro ejemplo: enormes regiones del país aún pueden ser catalogadas como rurales. La relación hombre-animal aún es bastante estrecha. El lucrativo negocio de las mascotas no hace más que desarrollarse año tras año. Y aquello, una vez más, no contradice el hecho de que España sea un país donde la crueldad en contra de los animales se exhibe sin tapujos. Se estima que cada año aproximadamente 300.000 animales de compañía son abandonados a su suerte, una