La balsa de la Medusa aún flota en el Festival de Málaga
23 June 2021
El 2 de julio de 1816, la Méduse, una imponente fragata francesa que
navegaba rumbo a la colonia de Senegal,
encalló en unos bancos de arena próximos al Cabo Blanco,
a pocos kilómetros de las costas de Mauritania. Casi la mitad de
los tripulantes y pasajeros que iban a bordo, entre ellos el capitán, consiguieron
embarcar en los botes salvavidas, alcanzando tierra firme. Cerca de 150 personas, sin embargo, se quedaron sin puesto en esas lanchas y
fueron abandonadas a su suerte sobre una pequeña balsa, construida de forma improvisada con la madera del
buque accidentado. Solamente sobrevivieron 15 de ellos,
rescatados inesperadamente por otro navío francés, después de dos semanas
a la deriva en el océano Atlántico. Su agonía quedó perpetuada para siempre en
lo más alto de la historia del arte, ya que el pintor Théodore Géricault
entrevistó a los náufragos cuando regresaron a París, y los retrató en
su obra maestra: ‘La balsa de la Medusa’, expuesta hoy en el Museo del Louvre. Esta historia ha inspirado la película que
ha arrasado en el último Festival de Málaga, clausurado el pasado 13 de junio.
‘El vientre del mar’, del director mallorquín Agustí Villaronga, ha conseguido
más premios