| Carmen: | El cultivo de la vid y el proceso de elaboración del vino en la península ibérica tiene su origen en el año 1.100 a.C. Cuando la Península era habitada por los íberos, los pueblos fenicios lo introdujeron por Cádiz, Andalucía. Ellos se dieron cuenta de que Iberia era una tierra especial para el vino. Sin embargo, fueron los romanos quienes consolidaron esta industria, dándolo a conocer por todo el Mare Nostrum. |
| Guillermo: | Aún es famoso, Carmen… ¡España es el tercer productor de vino del mundo! |
| Carmen: | Ayer, cuando bebía vino de Jerez, me acordé de las circunstancias de su origen. ¿Te apetece comentarlas? |
| Guillermo: | ¡Empecemos! Siglo V d.C., en pleno Imperio Romano: el vino representaba fiesta, personificado por el dios Baco. |
| Carmen: | Pero el Imperio Romano cayó y la viticultura se vio muy afectada… |
| Guillermo: | Y llegó la Edad Media… El cristianismo empezaba a ser una religión importante, y la Iglesia tomó el vino como símbolo cristiano. |
| Carmen: | A partir de ese momento, el cuidado de la vid pasó a ser trabajo eclesiástico, ya que se usaba en la Sagrada Comunión. |
| Guillermo: | ¡Mujer! Y también lo era para el consumo local… |
| Carmen: | Los monjes vivían en monasterios, ¿verdad? Así que las primeras bodegas aparecieron como consecuencia del esfuerzo de los monjes. |