Putin y Trump están ambos enmarañados en guerras supuestamente cortas y victoriosas
El presidente Vladímir Putin y el presidente Donald Trump continúan enmarañados en dos campañas militares muy distintas, en Ucrania e Irán. Su fracaso a la hora de alcanzar los fines declarados pone de manifiesto los límites de la fuerza militar como medio para perseguir objetivos políticos. Ambas guerras, además, muestran lo difícil que les resulta a las grandes potencias evitar conflictos costosos y de final incierto.
La poca flexibilidad de Putin le ha supuesto un alto coste a la sociedad rusa, y ha afectado a la calidad de vida. Pero, ya en su quinto año intentando subyugar a Ucrania por medio de las bombas, Putin sigue aferrado a su propósito. Rusia está sufriendo un gran número de bajas y una creciente presión demográfica, y, a pesar de ello, Putin continúa exigiendo importantes concesiones antes de acordar un alto el fuego.
La campaña militar de Trump contra Irán sigue su curso entre acusaciones de incongruencia. Quienes critican la campaña aseguran que la disposición de Trump a hacer concesiones es señal de la debilidad de Estados Unidos, y que socava la capacidad estadounidense de negociación. A nivel internacional, la retórica cambiante de Trump ha hecho que algunos se cues