¿Puede Europa liderar la OTAN sin EE. UU.?
Mientras los líderes de la OTAN asisten a la cumbre de Turquía, la alianza se enfrenta a una prueba crítica. Con Estados Unidos decidido a redistribuir sus recursos militares, ¿puede Europa asumir la responsabilidad de su propia defensa? Una potencial reducción de la presencia de tropas estadounidenses y de capacidades militares y de inteligencia avanzadas obligará a los países europeos a compensar las deficiencias.
Además de un aumento del gasto de defensa, compensar la reducción de la presencia estadounidense exigirá el rápido desarrollo y la integración de sofisticados sistemas militares orgánicos. Ello incluye defensas antiaéreas, activos de inteligencia y potencia de combate. La mayoría de países europeos, sin embargo, tiene dificultades para unificar las estructuras de mando y para cumplir con objetivos ambiciosos de aprestamiento.
Ante la amenaza de Rusia y China, el paraguas nuclear y el liderazgo estratégico estadounidense se consideran fundamentales para la disuasión de la OTAN. Con unos plazos cada vez más ajustados y unos riesgos de seguridad al alza, la gran pregunta es si Europa puede liderar y organizar la defensa colectiva de la OTAN de forma efectiva, si el apoyo est