Ucrania está cortando gradualmente las líneas de suministro rusas a Crimea
Doce años después de la anexión rusa de Crimea, la lucha por el control de la península continúa intensificandose. Para Ucrania, recuperar Crimea sigue siendo un objetivo irrenunciable, mientras que Rusia considera la península la joya de la corona de la invasión. En los últimos meses, Ucrania ha escalado su campaña para desbaratar el control ruso de la zona, utilizando misiles y drones.
Ucrania ataca activos militares, almacenes de suministros, aeródromos y el puente estratégico que conecta Crimea con Rusia. Y, lo que es más importante, Ucrania está atacando ahora el corredor terrestre de suministro paralelo al mar de Azov. Recientemente, las fuerzas ucranianas destruyeron 50 vehículos rusos de transporte militar que llevaban combustible y municiones.
Ucrania asegura que estos ataques han reducido el tráfico ruso de suministros militares en un 71 %. El objetivo de Kiev es aislar Crimea, haciendo insostenibles en el futuro próximo la ocupación y las operaciones militares rusas. A consecuencia de ello, Crimea está experimentando su peor crisis de combustible desde el inicio de la anexión, lo cual ha obligado a las autoridades de la ocupación a restringir de forma drástica la venta de