¿Están los líderes europeos plantando cara finalmente a los constantes insultos de Trump?
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha respondido públicamente a Donald Trump. Primero, Trump aseguró que ella le “suplicó” que se hiciera una foto con el. Meloni lo negó categóricamente, tras lo cual Trump la continuó insultando. Ella contraatacó. En un vídeo de X, Meloni comentó que era “una lástima que no muestre la misma determinación con los enemigos de Occidente”.
La franqueza de Meloni refleja un cambio más generalizado entre los líderes occidentales y de la UE, que están plantando cara a la retórica y las acciones de Trump. El presidente Emmanuel Macron, por ejemplo, ha criticado la forma en que Trump ha llevado el conflicto con Irán. “Cuando quieres ser serio, no dices cada día lo contrario a lo que dijiste el día anterior”, dijo Macron.
El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente español, Pedro Sánchez, también han criticado la conducta de Trump en relación a la guerra de Irán, que Sánchez calificó como “temeraria e ilegal”. Las críticas generalizadas a los comentarios contra la OTAN de Trump muestran también la creciente frustración de los aliados, mientras las provocaciones de Trump ponen a prueba la paciencia diplomática.