Aumenta la presión sobre Theresa May
Muchas veces me imagino al exprimer ministro británico David Cameron sentado en el sofá de su casa y hojeando el periódico. Y me lo imagino a la perfección pensando con cierta vergüenza: "Vaya tremendo lío en el que he metido al país". Porque vamos a ver: ¿qué necesidad tenía Cameron de convocar el dichoso referéndum sobre el Brexit? ¡Ninguna! No tenía obligación alguna. Si lo hizo, fue precisamente porque pensaba que el "No" a la salida de Europa estaba asegurado (en el momento de convocar el referéndum, las encuestas estimaban en un 60% el apoyo a la permanencia en Europa). Lo último que Cameron se podía imaginar era que el tiro le saldría por la culata y que ganaría por sorpresa el "Sí". Después de aquel error garrafal de cálculo, lo único que podía hacer, por supuesto, era dimitir. Y dejarle ese regalo envenenado a su sucesor. Que no es otro que la pobre Theresa May.
Estados Unidos tensa aún más la cuerda con China
La guerra comercial entre Estados Unidos y China se está intensificando a pasos acelerados. Las relaciones entre las dos mayores potencias económicas del planeta están subiendo de temperatura, hasta el punto de que la guerra comercial está transformándose poco a poco en una ‘guerra fría’ bastante caliente.
El pasado 21 de septiembre, la administración de Donald Trump dio un paso más en su cometido de deteriorar el funcionamiento de la pujante economía china. Ese día, el gobierno estadounidense anunció una serie de importantes sanciones financieras a las fuerzas armadas chinas. El motivo es la adquisición de armamento ruso (aviones de combate y sistemas de defensa aérea) por parte de Pekín. Washington ha justificado las sanciones haciendo referencia a una ley, entrada en vigor el año pasado, destinada a penalizar a cualquier gobierno que haga negocios con contratistas militares rusos. La redacción de dicha ley fue motivada a su vez por la probada injerencia del Kremlin en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016.
Es así como esta nueva serie de sanciones se suma a las ya impuestas previamente, las cuales perjudicaban, a través de fuertes subidas arancelarias, a numerosos
Zapatero y el pensamiento de la izquierda paternalista
Vaya por delante, para evitar malentendidos, que yo siempre me he considerado una persona de "izquierdas". De centro izquierda, para ser más específico. Lo aclaro para evitar suspicacias al afirmar lo siguiente: pierdo muchas veces la paciencia con ciertos sectores de la izquierda internacional. Y concretamente, con los que miran con ojos paternalistas y condescendientes a la izquierda tercermundista. Es una mirada tierna e incluso amorosa (la del individuo que se considera maduro y moralmente superior), que siempre exonera los errores infantiles de aquellos que estima abajo en la "escala evolutiva" de la política. Ya sea Jeremy Corbyn en Reino Unido, José Luis Zapatero y Pablo Iglesias en España, o Jean-Luc Mélenchon en Francia... todos ellos tienen en común una facilidad para desviar la mirada ante los desastres provocados por regímenes de extrema izquierda en el Tercer Mundo. Y no sólo poseen la capacidad para disculpar los desmanes de gobiernos que casi lindan con el totalitarismo, sino también, como buenos paternalistas que son, para echarle la culpa de todo al gran jefe represivo del planeta: Estados Unidos. Todo siempre es responsabilidad del padre-jefe. Nunca nada es culpa
Los cultivos de coca en Colombia no paran de crecer
Quienes se encargan año tras año de combatir el tráfico de drogas en el mundo entero manifiestan con frecuencia su frustración e impotencia. Una idea bastante común pareciera emerger con frecuencia de sus labios: sin ninguna duda los gobiernos están perdiendo la batalla ante los cárteles de la droga. Tras miles de millones de dólares invertidos en una lucha que no parece rendir ningún fruto, lo único que se ha conseguido es que aumente cada año el volumen de narcóticos comercializados y consumidos. Y que miles de fallecidos pasen a engrosar las estadísticas anuales de víctimas a manos de la violencia relacionada con el tráfico de drogas.
Lo que está ocurriendo en Colombia es una clara muestra de la futilidad de una lucha que estuvo perdida desde el principio. Nunca como antes en la historia de este país se habían dedicado tantas hectáreas al cultivo de la coca. Según un informe de las Naciones Unidas, hecho público recientemente, durante el 2017 se incrementó en un 17% el territorio dedicado a dicho cultivo, alcanzando un total de 171.000 hectáreas de sembradíos de la hoja. Se trata de la mayor extensión de cultivos desde que se tienen registros.
De nada han servido los ingentes recu
Medellín intenta borrar la memoria de Pablo Escobar
La semana pasada, el alcalde de Medellín anunció públicamente el cierre del museo dedicado a la memoria de Pablo Escobar Gaviria, el célebre y sangriento narcotraficante abatido por las fuerzas de seguridad colombianas en 1993. Y me imagino que muchos de ustedes se formularán, asombrados, la misma pregunta que me hice yo al enterarme del anuncio: ¿Pero es que existía acaso un museo dedicado a Pablo Escobar, un criminal responsable de miles de muertes y que durante años mantuvo en jaque al gobierno de todo un país? Ciertamente, lo asombroso de la noticia no ha sido el cierre del espacio museístico, sino el hecho de que tal espacio existiera en primer lugar. Hay un chiste bastante conocido en nuestros países que dice que si Kafka hubiese sido latinoamericano, habría sido un escritor costumbrista. Y es que la broma posee bastante verosimilitud, porque a veces las cosas cotidianas que suceden en estas tierras bordean el absurdo. A nadie le debería extrañar, por ejemplo, que el máximo representante del "realismo mágico", Gabriel García Márquez, haya nacido precisamente en Colombia.
En cualquier caso, el museo ha cerrado sus puertas hasta nuevo aviso. Y no se trata de que las autoridades