La ultraderecha acaricia la presidencia en Brasil
Yo formo parte de una generación, quizá la última de ellas, en la que había prácticamente completa unanimidad acerca de las bondades y beneficios de la democracia. Aunque estábamos todos dispuestos a criticar los defectos del sistema democrático con el fin de mejorarlo, nunca se nos habría pasado por la cabeza sustituirlo por alguna otra forma de gobierno. Y sin embargo, todo ello parece estar cambiando con celeridad hoy en día. Según numerosas encuestas publicadas en los últimos años, alrededor de un 30% de los jóvenes europeos y estadounidenses ya no consideran imprescindibles ni la democracia ni las elecciones libres. Sospecho, aunque no podría asegurarlo, que dicho porcentaje debe de aumentar significativamente en numerosos países del Tercer Mundo.
Occidente planta cara a los ataques cibernéticos rusos
Algunas de las naciones más importantes que conforman la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) finalmente han perdido la paciencia. Y así se lo han hecho saber a Rusia, el blanco de todas sus críticas. El Kremlin lleva tiempo comportándose como un insidioso elemento dentro del tablero geopolítico internacional. Me recuerda a esos alumnos revoltosos en las aulas que siempre buscan secreta y constantemente sabotear el buen funcionamiento del colegio. En particular, aquellos chicos que lanzan una piedra, esconden la mano y luego dicen "yo no fui". Pero nunca nadie les cree una palabra…
El pasado 4 de octubre, los gobiernos de Holanda, Reino Unido y Estados Unidos se coordinaron para lanzar un claro mensaje a las autoridades rusas, el cual podría resumirse en las siguientes palabras: "no seguiremos consintiendo esto". Ese día, el gobierno holandés acusó formalmente al Kremlin de estar detrás de un ataque informático, perpetrado el pasado mes de abril, cuyo objetivo era la Organización Contra la Proliferación de Armas Químicas con sede en La Haya. Prácticamente a la misma hora, Londres también confirmó la veracidad de dichas acusaciones, ya que el Departamento de Seguridad
El “money art” toma las calles de Venezuela
Durante la última campaña presidencial en Venezuela, Nicolás Maduro pidió el voto de los electores bajo la promesa de que él era la persona adecuada para remediar la catastrófica situación económica del país. Resultaba bastante curioso que precisamente el principal responsable de la debacle financiera fuera la misma persona que prometía revertir el proceso. La inmensa mayoría de los venezolanos, por supuesto, no creyó ni una sola de aquellas mendaces palabras. Ello no impidió, sin embargo, que Nicolás Maduro revalidara su mandato presidencial en mayo de este año.
Tras inhabilitar o meter entre rejas a los principales candidatos de la oposición, Maduro tuvo vía libre para ganar de nuevo unas elecciones que no sólo fueron fraudulentas desde todo punto de vista, sino que además estuvieron marcadas por un récord histórico de abstención. La situación económica, como no podía ser de otra manera, ha empeorado considerablemente en los últimos meses. La carestía, la inseguridad y, sobre todo, la hiperinflación, han obligado a más de dos millones de venezolanos a dejar atrás su país a lo largo del último año. Y es que según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, la inflación est
Los evangélicos uruguayos declaran la guerra a los “trans”
Uruguay siempre se ha caracterizado, dentro del subcontinente suramericano, por ser un país a la vanguardia en la lucha por los derechos humanos. Inmerso en una región que jamás ha sobresalido precisamente por el respeto de las libertades civiles, Uruguay ha permanecido a través de los años como una especie de isla solitaria y progresista. Sin embargo, todo esto parece estar cambiando a raíz del inmenso poder que están ganando las organizaciones evangélicas en el país. Siempre me ha parecido curioso que los creyentes que se proclaman como defensores del mensaje auténtico de Cristo sean precisamente los que más se distinguen por la intolerancia y la represión de las libertades civiles.
Lo que está ocurriendo en Uruguay es una clara muestra de este fenómeno. Desde hace semanas la iglesia evangélica uruguaya le ha declarado una guerra abierta a la población transexual. Tras un año entero de agrios debates parlamentarios, el gobierno uruguayo ha presentado un proyecto de ley que protege a los ciudadanos "trans" (travestis, transexuales y transgénero). La ley propone una serie de medidas concretas a favor de dicha minoría. Entre ellas, el acceso a becas y puestos de trabajo dentro de la
El Premio Nobel de la Paz se suma al movimiento feminista global
Ha transcurrido un año exactamente desde que, en octubre del 2017, emergiera en Estados Unidos un fenómeno que se hizo mundialmente famoso bajo la etiqueta de #MeToo. Hay quienes afirman que el #MeToo es un movimiento eminentemente anglosajón y protestante, cuya gestación, tal como hemos visto, se produjo en el interior de la sociedad estadounidense. Prueba de ello serían los incontables escándalos surgidos en aquel país en los últimos meses. Y también la reacción desmedida, colindante con el puro enfurecimiento, que han protagonizado muchos hombres, quienes ven peligrar los privilegios atesorados en una sociedad tradicionalmente patriarcal. Esta reacción, de claros tintes misóginos, podría tener su más fiel reflejo en el interés, por parte de los sectores más conservadores del país, por otorgar un cargo vitalicio en el Tribunal Supremo a un personaje tan reaccionario y poco admirable como el juez Brett Kavanaugh.
Sea como sea, lo cierto es que si el “terremoto” #MeToo tuvo su epicentro en la sociedad estadounidense, sus ondas sísmicas también se han expandido al resto del planeta. Los efectos se han podido percibir con claridad en innumerables puntos del globo. Y tanto es así, que