Pero vamos a empezar, si les parece, por la visita de López Obrador a Washington DC…
Soy un gran amante del cine clásico. Una de mis películas favoritas es La extraña pareja, un filme de 1968, dirigido por Gene Saks. La cinta cuenta la historia de dos hombres divorciados que deciden compartir apartamento en Nueva York a pesar de que sus estilos de vida son absolutamente incompatibles. Al final, de forma sorprendente, consiguen entenderse.
Como en el cine y como en la vida, la política internacional está llena de extrañas parejas, de alianzas improbables y casi inexplicables, como la de Donald Trump y López Obrador. Cuando el actual presidente mexicano ganó las elecciones, en 2018, todo hacía presagiar que el DF y Washington se dirigían a un verdadero choque de trenes. Los presidentes de Estados Unidos y de México profesan ideologías radicalmente opuestas. Uno abandera un neoliberalismo a ultranza; el otro no oculta sus simpatías por el marxismo. López Obrador había sido además muy crítico con la política migratoria de Trump y con su plan para construir un muro en la frontera que los dos países comparten. Los dos líderes han sabido, sin embargo, identificar sus intereses comunes, y reconducir su relación de forma pragmática y constructiva. “Algunos pensaban que nues
Venezuela sufre desde hace años una gravísima crisis económica. Hay escasez de productos básicos y la inflación ha subido más de un 500% en lo que va de año. Más de cuatro millones de personas han huido del país desde 2015. Venezuela depende sobremanera de la exportación de hidrocarburos y el desplome de los precios del petróleo ha hundido los ingresos del estado. El gobierno se ha visto obligado a utilizar sus divisas y sus reservas de oro para mantener la economía a flote. Y por si fuera poco, la crisis del coronavirus lo ha empeorado todo.
El presidente Nicolás Maduro ha solicitado al Reino Unido la entrega de las 31 toneladas de oro que Venezuela tiene depositadas en la cámara acorazada del Banco de Inglaterra y cuyo valor ronda los mil millones de dólares. El gobierno bolivariano dice querer utilizar ese dinero para comprar suministros médicos con los que combatir la pandemia del coronavirus. Pero Maduro se ha topado, de forma inesperada, con la negativa de las autoridades británicas a entregarle los lingotes de oro.
El pasado 2 de julio, el Tribunal Superior de Londres dictaminó que el control de las reservas de oro no le corresponde a Nicolás Maduro sino al líder opositor Ju
El pasado 6 de julio, me desperté sobrecogido por la muerte de Ennio Morricone, uno de los mejores compositores musicales de la historia del cine. Sus melodías fueron el relato sonoro de películas tan famosas como La Misión, Cinema Paradiso, Novecento, Los Intocables de Eliot Ness o Érase una vez en América. A lo largo de su vida, Morricone compuso más de cien bandas sonoras y se convirtió en uno de los músicos más cotizados de Hollywood.
Morricone nació en Roma en 1928, e inició su carrera en el cine en la década de 1960. Empezó trabajando con el director italiano Sergio Leone, contribuyendo a popularizar el subgénero de los spaghetti westerns. Películas como Por un puñado de dólares o El Bueno, el Feo y El Malo se convirtieron en clásicos del oeste y en verdaderos hitos cinematográficos.
Morricone fue un compositor versátil, capaz de adaptarse a cualquier registro, y por eso le molestaba que su obra se asociara siempre a las películas del oeste. “Son sólo un porcentaje relativamente pequeño de la música que he escrito”, solía quejarse. Para mí, su mejor banda sonora fue la de La Misión, galardonada con el Globo de Oro y el BAFTA a la Mejor Música en 1987. Es imposible escuchar la
Santa Sofía es el monumento más emblemático de Estambul y una de las grandes maravillas artísticas del mundo. Desde su construcción, en el siglo VI, ha sido lugar de culto para cristianos, ortodoxos y católicos, y también para musulmanes. Santa Sofía de Constantinopla fue primero una basílica. Siglos más tarde, los otomanos la convirtieron en una mezquita. Luego, en 1931, tras la Primera Guerra Mundial y la fundación de la Turquía moderna, el presidente Mustafá Kemal Ataturk decretó que Santa Sofía pasara a ser un museo. La nueva República turca quería reafirmar el carácter secular del estado.
La primera vez que visité Santa Sofía, me quedé fascinado al ver sus cuatro minaretes reinar sobre las aguas del Bósforo. La enorme cúpula que corona el templo, de 55 metros de altura, y sus coloridos mosaicos me dejaron estupefacto. Pasear por las galerías del museo y contemplar sus bóvedas, fue lo más parecido a hacer un viaje por el tiempo. Santa Sofía es uno de los lugares más espectaculares que jamás haya visto. Una oda a la tolerancia religiosa. Un puente entre culturas. Un patrimonio histórico de toda la humanidad.
El pasado 10 de julio, sin embargo, el presidente de Turquía, el islam
El fútbol es el deporte más popular de América Latina, desde México hasta la Patagonia. En los últimos meses, sin embargo, la crisis del coronavirus ha obligado a suspender los grandes torneos continentales, como la Copa América y la Copa Libertadores. Después de tantos meses sin fútbol, son muchos los latinoamericanos que sueñan con volver a presenciar partidos en vivo en los estadios. Algunas ligas nacionales se han reanudado ya, es verdad, pero lo han hecho sin aficionados en las gradas… Y claro, sin espectadores jaleando y animando a sus equipos, el espectáculo no es el mismo.
El fútbol llegó a América Latina de la mano de inmigrantes europeos a finales del siglo XIX. Desde entonces, toda la región vive este deporte con una pasión desmedida. El pasado 13 de julio, se cumplieron 90 años de la celebración de la primera Copa del Mundo de Fútbol, en Uruguay. Numerosos medios de comunicación aprovecharon la efeméride para recordar la gran contribución de América Latina al que muchos denominan “el deporte rey”.
Pensemos, por ejemplo, en los cuatro mejores jugadores de la historia. Tres de ellos – Di Stefano, Pelé y Maradona – nacieron en Sudamérica. La lista la completa el holandés J