Ya hemos abordado este espinoso asunto en varias ocasiones en este programa a lo largo de los últimos meses: uno de los tantos retos a los que las sociedades democráticas han de enfrentarse hoy en día a raíz de la pandemia del coronavirus es, sin duda alguna, encontrar el modo de seguir llevando a cabo los comicios electorales con el menor riesgo posible para los ciudadanos. Evidentemente, no es tarea fácil. Algunos países ya se han arriesgado a realizar elecciones en medio de la pandemia, con resultados dispares en relación a la multiplicación del número de contagios. Otros se están planteando incentivar al máximo el voto por correo. Unos cuantos han optado por aplazar los comicios o al menos han sugerido tal posibilidad. Pero si ya es difícil ganarse la comprensión de los ciudadanos cuando el gobierno es legítimo, ahora imagínense ustedes la dificultad cuando ese gobierno carece de plena legitimidad.
Es el caso de Bolivia. Hace dos semanas, el gobierno boliviano prorrogó por segunda vez las elecciones presidenciales. En un principio, éstas tendrían que haberse realizado el pasado mes de mayo. Sin embargo, la irrupción del coronavirus obligó al gobierno a aplazarlas para el 6 de se
La pandemia del coronavirus es, definitivamente, una prueba de fuego para todos los líderes mundiales. O dicho de otra manera, la crisis sanitaria es un reto que deja en evidencia la estatura moral de los gobiernos, entendiéndose esta "estatura" como el modo en que los mandatarios tratan a sus ciudadanos y velan por su bienestar. En este sentido, los gobernantes de países como Venezuela y Nicaragua están dando un muy mal ejemplo. Estos gobiernos, que se vanaglorian de ser "socialistas" y se erigen como representantes legítimos de la voluntad del pueblo, en realidad, no hacen más que pisotear los derechos civiles e ignorar las más mínimas necesidades de sus conciudadanos. Ya no se trata únicamente de que miles y miles de seres humanos huyan de sus lugares de origen y atraviesen las fronteras en busca de un futuro mejor; es que además se les brinda el peor trato posible cuando, en momentos de extrema necesidad, esos mismos ciudadanos se ven forzados a retornar a su patria.
Lo vimos hace unas semanas en Venezuela, cuando el presidente Nicolás Maduro tildó de "terroristas" a aquellos compatriotas que, debido a la falta de trabajo y a las penurias que estaban sufriendo a raíz de la expan
Tanto Cuba como Venezuela tienen toda la atención puesta en las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos. Prácticamente el futuro de estos regímenes autoritarios dependerá de quién ocupe el sillón presidencial de la Casa Blanca en los próximos cuatro años.
Como muchos de ustedes sabrán, los destinos de ambos países latinoamericanos están unidos. El régimen castrista logró mantenerse en pie durante largas décadas gracias a los generosos subsidios provenientes de Moscú. Sin embargo, con el desplome de la Unión Soviética en el año 1991, se esfumó la realidad ilusoria y salió a flote la cruda verdad: la economía cubana era paupérrima y el tejido industrial de la isla prácticamente inexistente. Sin la providencial ayuda soviética, Cuba entró en lo que se denominaría el "período especial", es decir, una etapa basada en una economía de subsistencia. Durante este dramático período, miles y miles de cubanos huyeron de la isla montados en frágiles balsas en dirección a las costas de Florida. Pocos apostaban por la pervivencia del régimen castrista. Pero de pronto ocurrió un milagro para los hermanos Castro: Hugo Chávez llegó al poder, en el año 1999. El comandante Chávez, admirad
Restan poco menos de 100 días para que se desarrollen los que, tal vez, sean los comicios electorales más emocionantes en toda la historia de los Estados Unidos. Millones de personas, no sólo en aquel país, sino también en el mundo entero, contienen el aliento a la espera de saber quién ocupará el sillón de la Casa Blanca en los próximos cuatro años. Y es que a pesar de las recientes y numerosas encuestas que dan al candidato demócrata, Joe Biden, como claro ganador, nada puede darse por seguro hasta el final. No olvidemos que este 2020 está siendo un año no sólo muy complicado, sino además completamente imprevisible. Si a principios de este año Donald Trump arrancaba como favorito, ahora, tras una desastrosa gestión de la pandemia de Covid-19 y las protestas raciales que han sacudido a todo el país, Biden se perfila como el claro triunfador. Pero visto lo visto a lo largo de este calamitoso 2020, cualquier cosa podría suceder en la recta final.
Así es: el candidato demócrata aparece como gran favorito en todos los sondeos, y además a bastante distancia de su competidor, el republicano Donald Trump. En las últimas semanas se han publicado quince sondeos en Estados Unidos, y todos r
Uno de los grandes temas de este año marcado por el coronavirus es, sin duda alguna, el asunto de las mascarillas. Ríos de tinta han corrido en los periódicos. Amigos y miembros de familias enteras han discutido airadamente, y las redes sociales arden cada día con nuevas publicaciones a favor y en contra. Parece increíble que este pequeño trozo de algodón y plástico pueda generar tanta pasión, y tanta controversia. De hecho, podríamos pasarnos horas hablando sobre el asunto. Para empezar, la Organización Mundial de la Salud tardó varios meses en recomendar el uso generalizado de mascarillas. Esta tardanza ha generado muchas dudas y suspicacias en la población mundial. Y ha dado pie a un sinfín de teorías conspiratorias que campan a sus anchas por las redes. Son legión quienes no sólo ponen en duda la utilidad de la mascarilla, sino que además aluden a una supuesta maniobra encubierta por parte de los gobiernos para tenernos controlados y atemorizados. Y es que pareciera que no se puede ser neutral y equidistante con este tema. Las dichosas mascarillas prácticamente nos obligan a tomar bando.
Pero esto no es todo. Ya les decía que el tema es bastante largo. El planeta entero se ha i