La Corte Suprema de Colombia acaba de demostrar su independencia con la orden de detención, la semana pasada, del expresidente y actual senador Álvaro Uribe. Los magistrados ordenaron el arresto domiciliario del político, que sigue siendo uno de los hombres más poderosos del país, en una investigación por supuestos sobornos a testigos que habrían alterado sus declaraciones para favorecerlo.
Como escribía el periódico español El País el pasado 5 de agosto, "se trata de una decisión sin precedentes en Colombia". Uribe es el fundador del partido Centro Democrático, al que pertenece el actual presidente Iván Duque, y en las elecciones legislativas de 2018 batió el récord en votos recibidos por un candidato al Senado, conquistando la confianza de 800.000 electores.
Pero el expresidente es tan amado como odiado en su país. Los que lo veneran agradecen su gestión del conflicto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, conocidas como las FARC. El mismo motivo por el que lo critica la otra parte del país. "Para muchos, su nombre ha quedado vinculado, aunque de forma indirecta, a los grupos paramilitares", explica El País.
En mi opinión, la noticia del arresto domiciliario de Uribe t
Quince minutos… y sin usar el coche, ni el transporte público. Según el ayuntamiento de París, esa debería ser la duración máxima de los trayectos cotidianos. Ir al trabajo, a hacer las compras, o a estudiar debería ser un agradable paseo a pie o en bicicleta, dicen desde la capital francesa.
Publicada por la página web de la BBC el pasado 3 de agosto, la noticia habla del proyecto de Anne Hidalgo, la alcaldesa de la ciudad. París quiere terminar con "la planificación urbana de los últimos cien años", un sistema que ha dividido rígidamente a las ciudades en zonas residenciales y áreas de oficinas, comercios y espacios de entretenimiento.
Esta planificación, asociada al uso del coche –o del transporte público, en el mejor de los casos–, está en conflicto con el objetivo urgente de reducir las emisiones de gases que provocan el calentamiento global. Por no hablar de la salud de los viandantes, que con menos tráfico respirarían mejor, y de los pequeños comercios de barrio, que con el plan de Hidalgo recuperarían parte de la clientela perdida debido al comercio electrónico.
El objetivo es claro y, en mi opinión, muy loable. Lo que no entiendo es cómo se consigue. En el artículo de la BBC
Con su sorprendente marcha del país, el rey emérito de España, Juan Carlos I, salió en todas las portadas en los últimos días. Después de que se especulara con la posibilidad de que hubiera viajado a Portugal, a la República Dominicana, o a los Emiratos Árabes, Juan Carlos sigue en paradero desconocido. Y… con una investigación contra él por presuntas comisiones cobradas tras la adjudicación, a una empresa española, de la obra para el ferrocarril que une las ciudades árabes de Medina y La Meca.
Con su 'traslado', como el propio Juan Carlos describió su marcha en un comunicado oficial, el rey emérito cumple con la triste ‘tradición’ de otros monarcas españoles. Su abuelo Alfonso XIII también se vio forzado a salir del país en 1931, después de que el pueblo español no le perdonara haber apoyado a la dictadura de Miguel Primo de Rivera. Una suerte similar a la que corrió Isabel II, expulsada de España por la llamada 'Revolución Gloriosa' de 1868.
La marcha de Juan Carlos es legal porque la Fiscalía del Tribunal Supremo aún está en la fase de investigación, pero no creo que haya sido una buena decisión. Aunque el rey de España sea ahora su hijo, Felipe VI, Juan Carlos I debería mantener
Después de tantas muertes, de tantos trabajos perdidos y de tanto aislamiento, hablar de efectos positivos del coronavirus puede parecer una falta de respeto, pero lo cierto es que también los hay. Una de esas consecuencias beneficiosas es la que están viviendo los médicos venezolanos desplazados en Perú, donde los recursos sanitarios no dan abasto para atender a los enfermos y ha sido necesario incorporar a doctores licenciados por universidades de otros países.
Publicada el pasado 4 de agosto por la web de la BBC, la noticia sobre los médicos venezolanos en Perú cuenta que el presidente del país andino, Martín Vizcarra, ha firmado un decreto para agilizar la contratación de médicos extranjeros, suprimiendo el requisito de la convalidación del título universitario.
En el artículo se relata también el caso de Felimar Luque, una médica venezolana que tuvo que vender arepas en las calles de Lima antes de que la emergencia del coronavirus le permitiera recuperar su profesión.
De acuerdo con la BBC, la llegada de 830.000 venezolanos en los últimos años ha provocado brotes de xenofobia por parte de peruanos con miedo a perder sus puestos de trabajo.
Puedo entender tanto el temor de los pe
El trato que damos a los seres que comparten con nosotros el planeta vuelve a ser noticia. Esta vez en Argentina, donde se ha desatado una polémica por la posibilidad de incrementar significativamente la cría de cerdos en el territorio nacional, con la instalación de 25 granjas gigantescas. En un lado de la discusión se sitúan los que defienden la exportación de carne porcina como una forma de generar las divisas que tanto necesita el país. En el otro, los movimientos ecologistas y progresistas, que alertan por los problemas sanitarios, medioambientales y sociales que generaría la producción de 900.000 toneladas más de carne de cerdo al año.
El pasado 2 de agosto, el diario argentino Página12 explicaba que las nuevas granjas serían financiadas con capitales chinos. El proyecto podría generar hasta 9.500 nuevos puestos de trabajo y serviría para añadir valor agregado a las exportaciones argentinas: en vez de enviar barcos cargados de soja para alimentar a los cerdos criados en China, el país sudamericano enviaría directamente la carne del animal, de mayor precio por kilo.
Los críticos del proyecto, que el artículo también menciona, temen por la contaminación de los recursos hídricos