Pero vamos a empezar, si les parece, por la vacuna del coronavirus…
La pandemia del coronavirus ha sumido al mundo en una crisis sanitaria y económica sin precedentes. Más de 54 millones de personas han contraído el Covid-19 y más de un millón han fallecido a causa de esta enfermedad. Desde principios de 2020, la comunidad científica trabaja sin descanso para lograr, en un tiempo récord, una vacuna contra el coronavirus. Muchos proyectos de vacuna, como la Sputnik rusa y la china Sinovac, están en la última fase de experimentación. Pero ahora mismo, quienes parecen estar más cerca de conseguir la vacuna son dos empresas estadounidenses: Pfizer, junto con su socio alemán BioNTech, y la farmacéutica Moderna.
Ambas compañías han anunciado, en los últimos días, que sus vacunas previenen más del 90% de las infecciones sin causar efectos secundarios significativos. A falta de culminar los últimos ensayos, tanto Pfizer como Moderna se preparan para producir en masa su vacuna. En breve pedirán autorización a la Food and Drugs Administration de Estados Unidos y a la Agencia Europea del Medicamento para poder comercializar sus productos. Los anuncios han llenado de optimismo a las bolsas de medio mundo. También a los políticos, que vislumbran el final de la
Germán Pinelli es el líder de la banda de música Los 3 de La Habana. El grupo goza, desde hace tiempo, de bastante popularidad entre la comunidad latina de Florida, pero su fama alcanzó escala nacional durante la reciente campaña electoral. La razón no fue otra que la decisión de Pinelli de adaptar una de sus canciones más famosas – “Cuba soy yo” – para apoyar a Donald Trump. En septiembre, en plena campaña, Pinelli decidió subirse a un escenario, tocado con una visera en la que se podía leer Make America Great Again, y empezó a recitar las estrofas alteradas de su canción: “Ay, ay, ay, ay por Dios. Yo voy a votar, por Donald Trump”.
Como Pinelli, muchos de los 32 millones de latinos con derecho a voto en Estados Unidos decidieron dar su apoyo al candidato republicano en las recientes elecciones presidenciales. En 2016, el 28% de los hispanos votó a Donald Trump. En esta ocasión, lo hizo el 32%. ¿A qué se debió este incremento?
Lo primero que habría que decir es que el voto latino en Estados Unidos es heterogéneo. Sus características cambian en función de factores como el estado de residencia, los países de procedencia, la edad o el género. Los hispanos residentes en Florida, por eje
Con Joe Biden en la Casa Blanca, la política de Estados Unidos hacia América Latina cambiará de forma sustancial. El futuro comandante en jefe es un profundo conocedor de la región, a la que viajó de forma frecuente cuando era vicepresidente. La agenda bilateral entre Estados Unidos y América Latina seguirá estando dominada por la inmigración ilegal, pero Biden afrontará la cuestión con un discurso muy diferente al de Donald Trump. En su libro de memorias, titulado Promise Me, Dad, el futuro presidente sostiene que para frenar la inmigración ilegal es necesario atajar las causas que la provocan: la pobreza y la violencia, fundamentalmente.
En este sentido, Biden ha propuesto aprobar un paquete de ayuda económica para Centroamérica, dotado con 4.000 millones de dólares. Se trataría de una especie de Plan Marshall para la región. El líder demócrata entiende que, si las condiciones de vida de los centroamericanos mejoran, ya no tendrán razones para emigrar a Estados Unidos. Otro de los objetivos de este plan financiero sería luchar contra la corrupción y mejorar la gobernanza de los países de América Central.
En la agenda diplomática de Biden, hay dos países latinoamericanos marcados e
La colonización de América, por parte de las principales potencias europeas, se produjo de forma gradual. Entre los siglos XV y XVIII, cientos de pioneros españoles, ingleses, franceses, holandeses y portugueses fundaron decenas de asentamientos para controlar y explotar los vastos territorios del Nuevo Continente. Los españoles fueron los primeros en adentrarse en lo que hoy conocemos como Estados Unidos. Sin embargo, fueron los ingleses los primeros en establecerse en la costa atlántica norteamericana. En 1607, fundaron su primera colonia en Jamestown, Virginia.
La mayoría de los emigrantes que llegaban a América lo hacían en busca de oportunidades económicas. Pero también había muchos que se habían decidido a cruzar el Atlántico escapando de la persecución religiosa. Tal fue el caso, por ejemplo, de los pasajeros del Mayflower, un velero que arribó a la costa este norteamericana en 1620. A bordo transportaba a 102 puritanos ingleses y holandeses, protestantes calvinistas descontentos con la deriva de la Iglesia Anglicana. La Corona británica les había dado autorización para instalarse en Virginia y su objetivo era crear una “Nueva Inglaterra”.
En el transcurso de su travesía, el
Después de pasar casi un año exiliado en Argentina, Evo Morales ha regresado a Bolivia. El expresidente ha podido volver a su país gracias al triunfo de su delfín, Luis Arce, en las recientes elecciones presidenciales. El que fuera ministro de economía de Morales durante casi 12 años fue investido presidente del Estado Plurinacional de Bolivia el pasado 8 de noviembre y permitió de inmediato la vuelta a casa del histórico líder boliviano.
Un día más tarde, el 9 de noviembre, Morales cruzó a pie la frontera que separa Argentina de Bolivia e inició un viaje de tres días para llegar a Chimoré, en el departamento de Cochabamba. Morales, que presidió Bolivia entre 2006 y 2019, fue recibido por miles de vecinos jubilosos. Muchos de ellos ondeaban la wiphala, la bandera de siete colores que representa a los indígenas andinos. Al tomar la palabra ante sus seguidores, Morales dijo que su salida del poder, tras las fallidas elecciones de 2019, se debió a un intento de golpe de Estados Unidos para controlar las reservas de litio del país.
El 20 de octubre de 2019, Morales ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en las que buscaba un cuarto mandato, pero las fuerzas armadas den