En el sketch inicial del episodio de Saturday Night Live del pasado sábado, el célebre actor cómico Jim Carrey, quien desde hace varios capítulos interpreta a Joe Biden, se despachó a gusto con Donald Trump. Llevándose dos dedos en ángulo recto a la frente, le dedicó, con toda la satisfacción del mundo, la palabra que el aún presidente de Estados Unidos más odia: "loser".
Así es, Donald Trump ha perdido. Y este adjetivo burlón y ofensivo tiene que estarle doliendo en el alma. Y le seguirá escociendo mucho tiempo más, muy probablemente hasta el final de sus días. Y es que no hay nada que Donald Trump más deteste en la vida que perder. Es por ello que, cuando el sábado pasado la inmensa mayoría de los medios de comunicación del planeta dieron al candidato demócrata como ganador, Trump se negó a reconocer su derrota y amenazó con llevar el escrutinio a los tribunales. Esto no es más que una de las tantas pataletas de niño mal perdedor a las que nos tiene acostumbrados.
En efecto, tras cuatro largos y estresantes días de conteo de las papeletas electorales, finalmente, el sábado pasado, la victoria de Biden en el Estado de Pensilvania decantó definitivamente la balanza del lado del part
Jamás olvidaré la brumosa mañana en que, tras hacer senderismo durante varios días y finalmente ascender una última y empinada montaña, vi aparecer de pronto ante mí las majestuosas ruinas de Machu Picchu. Quedé simplemente sin aliento ante aquel espectáculo. No importa cuántas veces haya podido uno ver las imágenes de aquel ancestral poblado inca antes de visitarlo: el impacto es sencillamente estremecedor. Sin duda es uno de aquellos recuerdos que permanecerán imborrables en mi memoria.
Y tras recobrarme ante tal prodigio humano, la primera pregunta que me formulé fue: ¿cómo pudieron los antiguos pobladores de Perú construir esta obra maestra de arquitectura y de ingeniería, precisamente en este recóndito lugar y a más de 2.000 metros de altura? Y es que sigue habiendo muchos misterios en torno a las ruinas del "Monte Viejo" (tal sería la traducción de 'Machu Picchu' al castellano). Nada se sabe aún a ciencia cierta. Hay quienes opinan que se trataba de un suntuoso conjunto de construcciones de carácter privado, o tal vez religioso. Otros afirman que tenía función de protección militar. Tampoco se sabe con plena certeza si la ciudad formaba parte integral del antiguo imperio inca
Para millones de argentinos, Maradona es Dios. Así de sencillo. Lo gritan por las calles, lo escriben en las redes... incluso se lo tatúan en el cuerpo. Y es que si el fútbol en Argentina es una religión, pues entonces Diego Armando Maradona es la máxima divinidad. Desde que el "pelusa" (uno de sus incontables apodos) llevó a la selección argentina a conquistar la Copa del Mundo de fútbol en "México 86", su figura icónica nunca falta en el altar personal de incontables familias de aquel país austral. Estoy incluso convencido, y esto es algo que he hablado infinidad de veces con buenos amigos argentinos, de que si el "pibe de oro" presentara su candidatura a la presidencia, ganaría las elecciones con gran comodidad. ¿Y cuál sería la sorpresa? Después de todo, creo que hemos visto en los últimos tiempos que prácticamente cualquier personaje puede llegar a ser presidente hoy en día.
Es por todo esto que Argentina entera contuvo la respiración cuando, el pasado 2 de noviembre, Maradona ingresó de emergencia en un hospital de La Plata, una ciudad que se encuentra a una hora al sur de Buenos Aires. Aquello causó en un primer momento algo de extrañeza, ya que apenas unos días antes, el pa
Hace un par de años estaba de visita en Ciudad de México. Ah, qué tiempos aquellos en los que uno podía viajar libremente por el mundo... En fin, a lo que iba: un día, sobre todo por insistencia de mi pareja, una enamorada tanto de la obra como de la extravagante personalidad de Frida Kahlo, acudimos a la célebre "Casa Azul", la residencia en la que nació y vivió la pintora mexicana. Frida Kahlo también compartió allí varios años de su vida con su marido, el afamado pintor y muralista Diego Rivera. Cuatro años después de la muerte de la artista, ocurrida en 1954, la casa se convirtió en un museo, y desde entonces es uno de los sitios más visitados de la capital mexicana. Y aquello se nota bastante, se los puedo asegurar. Mi pareja y yo tuvimos que dejarnos llevar por un torrente de visitantes, los cuales, al igual que nosotros, hacían grandes esfuerzos para poder apreciar, entre la muchedumbre congregada, las pinturas, los objetos y los coloridos vestidos tradicionales expuestos.
Y quizá por eso no pudimos percibir la presencia del fantasma de Frida. Así es, han escuchado bien. Hay rumores, cada vez más numerosos, de que el espectro de la pintora ronda por la residencia. Quizá sea u
Muchos países industrialmente desarrollados tienen un grave problema. ¿Pero qué digo? ¡En realidad tienen en estos momentos muchísimos problemas! Pero hay uno en particular que les persigue desde hace ya cierto tiempo: el rápido descenso demográfico. Países como España, Italia, Rusia y Japón, entre otros, llevan años perdiendo población. Y si el ritmo de decrecimiento poblacional no es aún más acelerado en algunos de estos países, ello se debe a que compensan ligeramente esta bajada con la entrada de inmigrantes provenientes, sobre todo, de Latinoamérica, África y Asia. Las razones de esta disminución demográfica suelen ser las mismas: los ciudadanos de los países más desarrollados tardan ahora mucho más tiempo en independizarse económicamente, conseguir una pareja estable y tener el primer hijo, algo que hoy en día suele suceder superada la treintena. Debido a este retraso, las parejas en la actualidad rara vez tienen un par de hijos, cifra mínima necesaria para asegurar el relevo generacional. Además, son cada vez más las personas que deciden no tener ningún hijo.
El caso de Japón es aún más grave. A todo lo anterior, se le suma el hecho de haber sido tradicionalmente un país bas